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Cuando
un poeta logra enamorarse,
Éste
no lo reconoce al instante…
Pero
por fin empieza a ilusionarse,
¡Todo
el orgullo le queda distante!
Cuando
unos ojos bellos lo cautivan,
Se
convierte empedernido a la razón;
Miradas
y sonrisas lo incentivan
A
escribir versos poniendo el corazón.
Olvida
todo lo de analogía
Que
hay entre la razón y la pasión,
Despierta
en él una nueva energía
Que
lo empuja a vivir la ilusión.
Es
entonces cuando empieza todo:
El
deseo y la enorme necesidad
De
tenerla de uno o de otro modo
Y
ser el dueño y señor de esa beldad.
Es
allí cuando hace estragos Cupido,
Lo
envuelve y arrastra al hechizo de luna;
Talla
lo que jamás él ha esculpido:
¡La
razón yace dormida en su cuna!
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Cuando
esa voz le susurra al oído,
Por
la imagen de Venus es cegado:
¡Quisiera
él correr, como nunca ha huido,
…lo
detiene el ardid de ser amado!
Cuando
la figura y cuerpo de Diosa
Ocupa
la mente del indefenso,
Empieza
la inspiración prodigiosa;
¡Incluso
a enloquecer está propenso!
Surgen
de súbito las expresiones;
¡El
frasejeo de Shakespeare es poco
Para
escribir las grandes sensaciones
De
un poeta enamorado y a la vez loco.
¿Y
cómo poder decir lo indecible?
¿Y
cómo es un poeta enamorado?
¡Alguien
que desconoce lo imposible!
Es
el que ya su corazón ha entregado.
Por:
Fernando Granados "FERPUCA"
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