Migrantes alcanzan frontera mexicana con esperanza de seguir

Fri, 19 Oct 18 16:09:05 -0500



No hay valla o fuerza policial que evapore por completo las esperanzas de muchos de los migrantes hondureños que han pasado casi una semana caminando desde que dejaron su casa para tratar de buscarse una vida mejor. Luego de que cientos de estos centroamericanos derribaran una valla en Guatemala y alcanzaran la frontera con México --donde varios de ellos se enfrentaron con policías y otros se quedaron contenidos en un puente sin definir cuándo podrían avanzar--, algunos siguen dispuestos a seguir su camino. Cristian, un reparador de celulares hondureño de 34 años que no quiso revelar su apellido porque aseguró estar amenazado por la pandilla de la mara en San Pedro Sula, dijo que quiere llegar a Estados Unidos para encontrar trabajo.

Es uno de los que encabezan a este grupo y calcula que un 30% de los migrantes de la caravana aplicaría para estatus de refugiados en México y el 70% restante aún trataría de llegar a suelo estadounidense. Él tiene cuatro hijas y no puede mantenerlas con su ingreso. “La verdad quiero llegar a los estados a cooperar con ese país, a trabajar en lo que sea, recogiendo basura”. Cuando los primeros migrantes llegaron a la frontera mexicana, las autoridades trataron de contenerlos y les rociaron gas pimienta.

En respuesta, los viajeros respondieron lanzando piedras. Sólo unas 50 personas lograron pasar y el resto retrocedió. Tras una labor de contención, la policía volvió a cerrar las rejas de la frontera. Más tarde, en entrevista con una televisora local, Manelich Castilla, comisionado general de la Policía Federal, dijo que “se cumplió el primer objetivo, que era evitar que a través de la violencia se vulnere nuestra frontera”. Luego aseguró que los uniformados actuaron con ética y profesionalismo.

“Si va a haber un ingreso, será en los términos que se ha dicho desde un principio: ordenado, con procedimientos establecidos, jamás por la violencia ni por la fuerza como se pretendió por un grupo de personas”, agregó y dijo que se atendería a los migrantes en dos bloques. Los migrantes llegaron hasta este punto luego de derribar una valla fronteriza en Guatemala. Primero pasaron sobre el portón los niños y las mujeres subiéndose a jeeps militares. Luego un grupo de hombres jóvenes comenzaron a tirar violentamente de la barrera y finalmente lograron derribarla, lo que permitió el paso de una marejada de personas que iban cantando “¡Sí se pudo!”. Los habitantes de casas vecinas intentaron sofocar el calor arrojando agua a los migrantes, en su mayoría hondureños.

Algunas personas se desmayaron. Del lado mexicano un helicóptero militar sobrevolaba el lugar ante la pasividad de los agentes de policía que no pudieron controlar el paso de los migrantes. “¡Somos hondureños, no somos traficantes, somos inmigrantes!”, gritaban varios mientras avanzaban hacia el cruce fronterizo. Docenas de oficiales de la policía federal mexicana estaban en el puente respaldados por cientos de oficiales desplegados detrás de él.

Mientras tanto, las balsas que normalmente transportan a multitudes de personas a través del río fronterizo Suchiate trasladaban principalmente mercancías. Los operadores de las balsas dijeron que las autoridades mexicanas les habían advertido que no transportaran personas. Los migrantes intentan entrar a México para avanzar hacia Estados Unidos, lo que ha enojado al presidente Donald Trump, quien ha llamado a los países centroamericanos y a las autoridades mexicanas a que hagan todo lo necesario para detenerlos. José Porfirio Orellana, un agricultor de 47 años de la provincia hondureña de Yoro, dijo que espera llegar a Estados Unidos debido a las pésimas condiciones económicas de su país.

"No hay nada allí", dijo Orellana. El gobierno mexicano ha dicho que los migrantes serán atendidos conforme a la ley y con respeto a sus derechos humanos: quienes tengan pasaporte o visa podrán entrar y los que presenten solicitudes de refugio serán atendidos. Los que infrinjan la ley serán deportados. La cancillería mexicana anunció el jueves en un comunicado que ya inició una atención ordenada de quienes habían cruzado la frontera. Horas antes su titular, Luis Videgaray, pidió ayuda a la ONU para que el Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR) colabore con México tanto para procesar las solicitudes como para encontrar una solución permanente para los migrantes hondureños. En una entrevista con la red de Televisa Videgaray dijo que aquellos con pasaportes y visas válidas serían admitidos de inmediato, aunque reconoció que "anticipamos que esos son la minoría".

Trump le ha dejado claro a México que está monitoreando su respuesta. El jueves amenazó con cerrar la frontera de Estados Unidos si México permitía a los migrantes avanzar. Más tarde, reprodujo un video de la policía federal mexicana que llegó a la frontera con Guatemala y escribió: "Gracias México, esperamos trabajar con usted". En abril, los funcionarios de inmigración mexicanos tuvieron cierto éxito en dispersar una caravana de menor tamaño.

La mayoría de los integrantes de la caravana salieron de sus casas de forma espontánea, con poco más que la ropa que llevaban puesta y las pertenencias que pudieron arrojar rápidamente en una mochila. Pese a las advertencias lanzadas desde Washington, los migrantes no pierden la esperanza de avanzar hacia el norte. Jonathan Guzmán dijo que sueña con encontrar un trabajo de construcción en Los Ángeles. "Es la tercera vez que intento cruzar", agregó el salvadoreño de 22 años.

Miembros de caravana migrante derriban valla fronteriza en Guatemala y cruzan puente hacia México

Cientos de hondureños de la caravana de migrantes fueron frenados hoy por la Policía guatemalteca en la ciudad fronteriza de Tucún Umán, tras un primer intento de cruzar hacia México.

Entre cánticos y gritos, mujeres, niños y jóvenes se agruparon en la frontera entre ambos países.

Cientos de policías guatemaltecos se encuentran en la entrada del puente internacional que une a Tecún Umán con la mexicana Ciudad Hidalgo.

Los migrantes rompieron una valla policial e intentaban trepar el viernes el portón que antecede la frontera entre Guatemala y México, en medio de un fuerte operativo de seguridad.

“¡Somos hondureños, no somos traficantes, somos inmigrantes!”, gritaban varios mientras avanzaban hacia el cruce fronterizo.


“¡Sí se puede! ¡Sí se puede!”, retaban otros.


En su primer intento de cruzar hacia el territorio mexicano, los migrantes también fueron detenidos por los organizadores de la caravana, que pidieron esperar a otros grupo que está por llegar.


Del lado mexicano, la Policia Federal fortaleció su presencia tanto en el puente internacional y en la garita migratoria, en tanto que grupos de migrantes esperan la orden de sus coordinadores para cruzar.

Los integrantes de una caravana de migrantes hicieron el viernes un primer intento de avanzar en grupo hacia la frontera entre Guatemala y México, antes de volver sobre sus pasos.


Los migrantes se detuvieron a unas dos cuadras del cruce fronterizo en Tecún Umán, Guatemala, algunos de ellos hablaron y luego todos comenzaron a regresar.

El cruce fronterizo está resguardado por fuerzas de seguridad y vallas metálicas. Docenas de policías federales mexicanos se mantienen en el puente que sirve para llegar a la garita, mientras cientos más están más atrás.

Los primeros miembros del grupo comenzaron a llegar a Tecun Uman en buses en la madrugada del jueves, pero el grueso de la caravana entró en la localidad a pie y bajo un aguacero a última hora de la tarde y por la noche. Cientos caminaron hasta la orilla del río, donde cantaron los himnos nacionales de Honduras y Guatemala.

Los exhaustos viajeros, en su mayoría hondureños, se dispersaron en el refugio para migrantes y en los parques donde voluntarios repartían comida.

Jonathan Perales, de 22 años, llegó con su esposa Heidy y sus hijas de 2 y 4 años. Llevaban viajando desde las 04:00 de la madrugada y alcanzaron la frontera después del anochecer luego de pagar unos boletos de autobús que apenas se podían permitir.


“Fue un gran sacrificio, pero es todo por una vida mejor”, señaló Perales. “No es todo bueno. Estamos mojados y aún no tenemos donde dormir”.

Refugio en México

En el lado mexicano, la secretaría de Relaciones Exteriores dijo que el gobierno estaba en constante comunicación con miembros de la caravana explicando las opciones que tenían los migrantes. Las autoridades estaban atendiendo ya a algunos que entraron al país y solicitaron el estatus de refugiado, agregó.

Trump dejó claro a México que está monitoreando su respuesta. A primera hora de jueves amenazó con cerrar la frontera entre los dos países si México dejaba que los migrantes avanzasen. Más tarde, retuiteó un video de la policía federal mexicana llegando a la frontera con Guatemala y escribió: "¡Gracias México, estamos deseando trabajar con ustedes!".

Desde Tecun Uman podían verse dos autocares de la policía en el lado mexicano del puente. Había barreras de metal apiladas a un lado, sin instalar.

Edgar Corzo, de la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México, mostró su preocupación por el operativo policial en Ciudad Hidalgo.

"Esperemos que los elementos de migración y policía federal tengan un entendimiento humanitario”, señaló Corzo, señalando que estaban "preocupados de que (la situación) pudiera salirse de los márgenes racionales”.


La frontera sur de México es notablemente porosa y no estuvo claro cuántos migrantes intentarían ingresar al país de forma legal a través del puente.

"Zozobra"

Algunos cruzaron el río el jueves por un punto donde se podían vadear las aguas poco profundas, explicó Corzo. Otros podrían optar por las balsas que trasladan a gente -e históricamente a migrantes _ de un lado al otro del río a diario.

"La forma de cruzar es lo que estamos ahora en la zozobra”, reconoció.

Las tensiones aumentaron el jueves cuando un activista migratorio que encabezó una caravana que cruzó México la pasada temporada fue detenido por agentes de inmigración y de la policía federal en Ciudad Hidalgo.

Irineo Mujica fue arrestado durante una marcha pacífica, explicó su organización, Pueblo sin Fronteras. En un video que circulaba por las redes sociales podía verse a varios policías y agentes de inmigración empujando a Mujica a una camioneta de la agencia migratoria en medio de una multitud. El activista parecía resistirse.


Según Corzo, la policía acusó a Mujica de rajar los neumáticos de un vehículo de inmigración. Funcionarios de esta agencia dijeron más tarde en un comunicado que Mujica, que tiene doble nacionalidad mexicana y estadounidense, está acusado de daños a la propiedad. De acuerdo con su relato, el activista atacó a agentes de inmigración, además a policías locales y federales, luego de que se le pidió la identificación.


México dijo que los hondureños no podrán ingresar al país como grupo y cada uno deberá mostrar su pasaporte y visa _ algo que muy pocos tienen _ o solicitar el estatus de refugiado individualmente, un proceso que podría suponer esperas de hasta 90 días para su aprobación. Los migrantes que sean detenidos sin papeles serán deportados, agregó.

El jueves en la noche, un hombre de Pueblo Sin Fronteras que no se identificó, dijo a migrantes en Tecun Uman que intentarían cruzar en masa el sábado por la mañana.


En abril, las autoridades migratorias mexicanas tuvieron cierto éxito a la hora de dispersar a una caravana más pequeña procesando a muchos que decidieron solicitar protección como refugiados, pero otros decidieron continuar su camino hacia Estados Unidos, donde fueron procesados durante varios días.


A tres semanas de las elecciones de mitad de legislatura, Trump se apropió de la caravana como argumento político para los republicanos.

"¡Cerraré nuestra frontera sur!"

“¡Debo, en los términos más fuertes, pedir a México que detenga esta embestida, y si no puede hacerlo llamaré al ejército de Estados Unidos y CERRARÉ NUESTRA FRONTERA SUR!”, afirmó el dirigente en un tuit publicado a primera hora del jueves. En el mensaje culpó también a los demócratas por lo que calificó de “leyes débiles”.
 

Marcelo Ebrard, que fungirá como canciller mexicano cuando el presidente electo Andrés Manuel López Obrador asuma el cargo el 1 de diciembre, apuntó que los tuits de Trump deben entenderse en el contexto de los comicios de principios de noviembre.

El actual titular de la secretaría de Relaciones Exteriores mexicana, Luis Videgaray, se mostró optimista y evaluó la situación a través de la lente de la política estadounidense.


“No hay que darles mayor trascendencia o importancia”, dijo Videgaray desde la sede de Naciones Unidas, donde pidió ayuda para procesar las peticiones de asilo de los migrantes. “Lo que nos importa son los migrantes, el respeto por los derechos humanos, por su protección, especialmente de los más vulnerables”.


Como Guatemala y Honduras, México es un país de emigrantes, lo que plantea la duda de si existe voluntad política para una confrontación.


López Obrador quiere evitar la represión contra los migrantes y, al mismo tiempo, enojar a Washington. Esta semana dijo que México ofrecería empleos a centroamericanos.

Fuente: www.laprensagrafica.com

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