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“ESCRIBIENDO PARA PRISIONEROS”

Por Nelson Romero un articulista benemérito migueleño, graduado con meritos universitarios en la carrera de Ingeniero Agrónomo, en la actualidad radica en Los Angeles, California. nelsonromeropiniones@gmail.com

Actulización septiembre 22 , 2011 9:55 AM

“No se es escritor por haber elegido decir ciertas cosas, sino por la forma en que se digan”
Jean Paul Sartre (1905-1980), Escritor y filósofo francés.

...... “Después de todo, mañana será otro día” dice Scarlett O’hara al regreso de Atlanta a “Tara” su rancho; en “Lo que el viento se llevo”, novela de Margaret Mitchell (1900-1949) ambientada en la guerra de secesión de Estados Unidos ( 1861-1865) en Georgia y llevada al cine en 1939; la leí en 1975 año en que la rubia Olivia Newton John, retorcía los corazones juveniles con “Have You Never Been Mellow” en Radio Femenina; también me deleite de la ubérrima pluma de Gabriel García Márquez: “Un gitano corpulento, de barba montaraz y manos de gorrión, que se presento con el nombre de Melquiades”; leer “Cien años de soledad” me llevo al mágico realismo de Macondo, novela que releo algunas veces; así también viene a mi recuerdo Alfredo Espino quien fue mi inspiración en mi Cojutepeque de infancia: ¿A dónde van los pericos?, “ellos van adonde les apunta el pico”.

Hace un tiempo un lector de un Blog donde me hacen el favor de publicar mis artículos, tuvo a bien recomendarme: “Que mejor escribiera para prisioneros”, creo por lo extenso de lo que escribo, bueno siempre agradezco todo consejo; hoy en día los editores también suguieren resumir lo mas que se pueda lo que se escribe; estamos en tiempos de lo “Light”, me parece que con el afán de la vida cotidiana muchos ya no tienen tiempo para leer, solo para ver titulares, los adelantos tecnológicos nos han dado tanta comodidad que nos han vuelto “perezosos en cuerpo y mente”, parece que a pesar de ello tenemos cada vez menos tiempo; razón por la que una gran mayoría no lee tan siquiera los contratos de tarjetas de crédito, Bancos, o pólizas de seguros …y solo firmamos, después “son los ayes y crujir de dientes”.
Don Alberto Masferrer (1868-1932), decía en su libro “Leer y escribir”: La mitad de los salvadoreños, no saben leer ni escribir y abogaba por superar el analfabetismo que abrumaba a los ciudadanos de esos tiempos; hoy ese flagelo casi ha sido superado, “solo que no nos gusta leer”; en su obra invitaba a superarse por medio de la lectura como una necesidad perentoria para accesar al conocimiento y a la cultura; a un “famoso diputado” (famoso por lo cara dura), le preguntaron que si había leído el voluminoso documento del TLC (Tratado de Libre Comercio) antes de su aprobación, a lo que insolentemente respondió burlón y chocarrero: “No, no lo he leído, pero lo aprobamos porque creemos que es bueno para el país”.

Es notorio que algunos diputados no estudian ni analizan los decretos que aprueban, solo tocan el “botón” y listo, razón por lo que ni se fijaron que en “el taimado decreto 743” cambiaron el nombre a la Republica y le clavaron “Repúbuca” lo que nos dice que “Los padres de la patria” no se molestan en leer y mucho menos razonar lo que legislan; pero se ve que no son lentos y perezosos cuando se trata de componendas y argucias; astutamente saben que muchos salvadoreños nunca han leído ni tan siquiera el Art. 1 de “La Constitución de La Republica de El Salvador”, lo que nos vuelve vulnerables ante las polutas leyes que estos nos recetan trasnochados y beodos de café o a saber de qué más en “los madrugones legislativos”.
El tiempo es igual para todos, estemos prisioneros o disfrutemos de libertad; decía el Dr. M.T. Cabezas, recordado maestro, “hay que tomarse tiempo para todo, hasta para tomarse una tacita de café”; hay tiempo para trabajar, disfrutar y hasta para el ocio; depende de uno si lo desperdiciamos o no, hay prisioneros que “tienen tiempo” pero no lo aprovechan, los que gozamos de libertad todo el tiempo nos “pegamos a la tv” o cualquier otra cosa menos a la lectura, la información es poder y hoy con el internet está al alcance de todo el que así lo desee, solo es cuestión de carácter y disciplina.

Malcolm Little, (1925-1965), mejor conocido como Malcolm X, fue acusado de robo y encarcelado en la prisión estatal de Massachusetts en Charlestown donde purgo 10 años, allí se intereso por la lectura estudiando leyes, al salir de ésta gracias a lo que allí aprendió se convirtió en defensor de los derechos civiles de los afroamericanos; Malcolm X, en la cárcel tuvo tanto tiempo como los demás prisioneros, la diferencia es que él se dedico a aprender a través de la lectura y los otros no; Malcolm X, gracias a volverse “ratón de biblioteca” incidió en la historia del siglo XX de Estados Unidos, fue asesinado en Febrero de 1965 en New York , mientras daba una conferencia.

Ray Bradbury,(1920), escritor estadounidense de ciencia ficción y relatos, fue un ávido lector de joven, volviéndose escritor aficionado por no poder costear sus estudios en universidades, formándose de manera autodidacta leyendo cuanto libro conseguía; de su vasta producción literaria destaca “Fahrenheit 451” escrita en 1951, en la que describe “un horroroso” futuro mundo sin libros, pues “el gobierno” le da la misión a los bomberos de quemar cuanto libro encuentren, porque leer impide a la gente “ser feliz” y al leer los hombres empiezan a “ser diferentes” y deben ser iguales para que no cuestionen sus componendas, subterfugios y liderazgos; el asteroide “9766 Bradbury” fue bautizado así, en honor de tan brillante escritor.

El Dr. Virgilio Beato Núñez (1916), laureado médico cubano estadounidense quien a los 95 años todavía ejerce su profesión, fue preguntado por Ismael Calá de CNN, como hace para mantener su estupenda agudeza mental, sonriendo respondió: “sencillo, es la lectura lo que me da claridad mental”. La escritora y educadora peruana Martha Isarra Córdova (1961), comenta lo siguiente de la lectura: “No solo proporciona información e instrucción, sino que educa creando hábitos de reflexión, análisis, concentración, recrea, entretiene y distrae; una persona con el habito de la lectura posee autonomía cognitiva, es decir aprende por si misma durante toda la vida” (sic).

Agradezco a la persona cuyo comentario me inspiró a escribir este artículo, el que más de un lector quizás lea; al escribir trato lo más dable de acercarme a la verdad, documentarme lo mejor posible con imparciabilidad exacta, no difamar y no injuriar a ninguna persona ni institución, pues mi pluma es sencilla y sin aforo para ello, solo relato lo “notorio y publico” de personajes de ‘la vida pública” de mi país y el planeta; el prejuicio y la ideología no son aptas para mí; muy agradecido siempre a Dios porque mi escaso sentido común prevalece en lo que escribo .

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El Motilón....... (..............).......10-21 -2011 9:28 PM

Mi estimado amigo Nelson:

Siempre leo con interés tus escritos y hoy que me compartías el consejo que te dieron, me han dado deseo de compartirte lo siguiente:
1.- Tu sabes que yo estuve en prisión durante 31 meses en un "infierno llamado Mariona", del cual mucho se comenta pero que es difícil imaginar sin haberlo vivido.

2.- Independientemente de las circunstancias que te hayan llevado a prisión, si eres culpable o no, lo que tu escribes sobre el tiempo en prisión es una realidad y una opción que Dios te pone: O aprendes una nueva vida ó te hundes más en un el camino equivocado que probablemente llevabas.

3.- Hoy, viendo mi experiencia carcelaria en retrospectiva, doy gracias a Dios por haberme permitido entrar en prisión y aprender y valorar lo que en 47 años de vida no había hecho. Aprender que las cosas materiales en las que muchas veces ponemos toda nuestra vida y esfuerzos, se pueden esfumar en un abrir y cerrar de ojos. Yo perdí todo lo que hice en 27 años de trabajo honrado; sin embargo, ya el propósito de Dios era que yo le encontrara en esas circunstancias, y en la medida que fui perdiendo todo, fui creciendo en mi vida espiritual de tal forma que para nada me dolió perder todo lo material; así cuando la mujer y compañera que Dios me dio me comunicaba lo que ibamos perdiendo, mi expresión siempre fue: " No importa, Dios nos proveerá más y algo mejor" y lo decía con toda convicción, sin ninguna duda, y sin saber qué. La cárcel me enseñó a andar sin cinco en la bolsa y a sentirme bien; en mi vida de éxito profesional andaba una maleta de billetes de diferentes denominaciones y de diferentes países; de lo contrario me sentía "que andaba sin pisto". Hoy, si mi mujer no me pone billetes en la cartera (y de a $1 ó máximo $10), no me acuerdo andar con dinero. Solo necesito que el vehículo tenga combustible para movilizarme, aunque a veces también se me olvidad que hay que llenar el tanque.

4.- La cárcel me enseñó a valorar el amor, los sentimientos y las personas. En la cárcel Dios me permitió olvidarme de mi mismo y servir a los demás (a ese montón de marginadas, culpables ó no), a no hacer acepción de personas, a valorar lo interior de cada uno, comenzando por mi mujer a quien ya físicamente no le encontraba belleza y tampoco había visto su belleza interior, siendo tan sencillo entender por el hecho que sin ser casados nunca me abandonó en prisión y ahí estaba todos los días y fue ella quien me sugirió que el Domingo me visitara mi ex mujer y mis 2 hijos, ya que ella trabajaba y que ese día se lo cedería. !! que ciego estaba!!!

5.- Hoy te puedo asegurar que Dios te cambia totalmente. Por supuesto que sigo siendo imperfecto, pero hoy trato cada día de ser mejor. Valoro y aprecio mucho a mis amigos, aunque no tenga contacto cercano con ellos, incluso en los que me abandonaron y me condenaron en mi cautiverio. Valoro y aprecio a la personas y trato de ser tolerante y entender que sus malas conductas son producto de sus circunstancias. Hoy se que antes tenía casa pero no tenía hogar, hoy tengo hogar pero no tengo casa. Antes tenía recursos monetarios y posesiones, hoy no los tengo pero tengo el amor de mi mujer, mis hijos y mis amigos que valen muchísimo más. Hoy trato de ser un verdadero cristiano, católico como debe ser, con mucha fé y convicción, sirviendo a la iglesia y al prójimo como puedo, sabiendo que me falta mucho por crecer espiritualmente y que Dios me dio la oportunidad de conocerle.
6.- Hoy te escribo como escriben los curas, con numerales, quizá porque recuerdo mis primeros deseo cuando estaba en sexto grado de ser cura y porque le escribo a alguien que me tiene un gran aprecio fraternal y que está sintonía conmigo en estas cosas que no se pueden ver ni tocar, sino solo vivir.

Fraternalmente

El Motilón

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Lucas Rogel ....... (Hay que leer y leer ).......09-22 -2011 3:53 PM

Muy buen artículo, me gusta y yo no me pierdo leer sus notas, soy uno de sus lectores y estoy pendiente de lo que escribe, exitos y saludos.

Lucas Rogel....... Sender IP: 75.80.17.120

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