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Edward
James Olmos, fue invitado a colaborar con el proyecto editorial
“Un día sin inmigrantes”, (en apoyo a los inmigrantes
indocumentados), el cual fue coordinado por la excelente periodista
Gina Montaner; Olmos como una de las personalidades relevantes
de origen hispano en Estados Unidos dio su valiosa opinión,
sumando a las meritorias aportaciones de prominentes hispanos
por los sucesos del 1 de Mayo del 2006 ; este proyecto fue inspirado
por el filme “Un día sin mexicanos” (2004),
de los cineastas Sergio Arau y Yareli Arizmendi, de gran éxito
en la taquilla; esas ponencias son de mucha importancia en apoyo
a los millares de inmigrantes hispanos que se manifestaron pacíficamente
por las calles de muchas ciudades de EEUU, para exigir una pronta
reforma migratoria integral, como respuesta a la amenaza de “la
ley Sensenber” que criminaliza a los indocumentados.
“México está
perdiendo a sus ciudadanos y su futuro, es una vergüenza
que el gobierno de México no intente entender el futuro
de los mexicanos en su propio país”, afirma Olmos
en su reflexión, quien dice “ser mexicano nacido
en Estados Unidos” y se pregunta: “¿Porque
hay millones de personas que vienen de Latinoamérica?,
¿porque los distintos gobiernos mexicanos no administran
correctamente y llevan bienestar a sus ciudadanos para que no
salgan de su país? ; Manuel Díaz Cid, historiador
mexicano, dijo en sus comentarios en el documental para la televisión
“La influencia nazi en México”, que el Fuhrer
Adolfo Hitler expreso en 1940, al conocer los inmensos recursos
naturales de México: “Si este territorio fuera administrado
por alemanes seria el país más rico del mundo”.
Creo
también que muchos Hispanos deberíamos preguntarnos
¿Por qué los latinoamericanos emigramos de nuestras
patrias?, ¿es un destino en común la falta de oportunidades
en nuestros países?; quizás si eligiéramos
mejores gobernantes que piensen en su gente y administren bien
los recursos de sus naciones y no para su bolsillo, los doscientos
años de existencia independiente de América Latina,
serian muy diferentes.
En El Salvador las emigraciones
han sido por varios factores: perseguidos políticos, por
“patas de chucho”, la guerra civil, pobreza y quizás
busca de mejores horizontes ; en una entrevista para la Tv salvadoreña,
la ex Ministra de Economía del “Gobierno Saca”
(2004-2009), explicaba “que los salvadoreños estábamos
bien en el país, pero que emigramos para estar mejor, es
una idiosincrasia propia de éste”, agrego; la Sra.
Ministra quien era parte de “Un Gobierno con sentido humano”
y como encargada de la cartera de economía, (quizás
por su entorno) “ creía” que en realidad estábamos
bien y que emigrábamos “por puro gusto”; a
finales de los años ochenta, los ingresos por remesas al
país fueron $120 millones, igualando a las divisas juntas
por las exportaciones de café y algodón; entre el
2000 y 2006 las remesas en promedio fueron $ 2000 millones; para
los gobernantes de entonces quizás se volvió más
rentable “exportar gente”, que invertir en la agricultura.
Si Edward James Olmos, hubiese
sido “un mexicano nacido en México”, siempre
hubiese brillado con luz propia, pues su talento nato es inusitado,
al igual que Pedro infante, Mario Moreno, Agustín Lara
y muchos otros; creo que si Olmos, nos aconsejara a los hispanos
residentes y a los “ilegales” qué deberíamos
“incorporarnos” a este gran país, que busquemos
el camino al “American Way of Life”, que nos esforcemos
por aprender su idioma y sus buenas costumbres, desechando lo
incorrecto; los hispanos que ya estamos aquí, tendríamos
con esfuerzo, trabajo y sensatez, mejor futuro y los anhelados
“papeles”, en esta tierra de oportunidades; pues somos
más los que “le ponemos ganas” que los irreverentes
a las normas de conducta y leyes de Estados Unidos; quizás
así los que se oponen férreamente a la reforma integral
cambien de opinión, al conocer que son muy pocos los que
solo buscan quebrar las leyes, asistencialismo y beneficios.
La próxima vez que
salgamos a las calles a pedir ser legalizados y reconocidos nuestros
derechos, hagamos hondear la bandera de “Las barras y las
estrellas” y no otras de donde no pudimos hacer vida, deberíamos
cantar con orgullo”God Bless The USA” o “América”
(como Anita de “West Side Story”) y no, (aunque estemos
viviendo en un país libre): “El pueblo unido, jamás
será vencido”, pongámonos camisas con la foto
de Martin Luther King Jr. Y no la del “Che Guevara”,
dejemos a un lado consignas confrontativas y si Estados Unidos
es un país de inmigrantes, como inmigrantes que somos,
hagámoslo también nuestro país refundando
nuestra nacionalidad, para que un día nuestros hijos puedan
sentirse con orgullo “americanos nacidos en Estados Unidos”;
aunque los que un día nos “mojamos tres veces”,
nunca olvidemos los recuerdos de “nuestras raíces
patrias”, las que dejamos una vez en busca de un “sueño”,
el que no pudimos soñar en la América Latina que
nos vio nacer.
“La reforma migratoria
es imperativa”, dice el Presidente Obama, “más
de once millones de indocumentados no pueden seguir en la sombra”,
pero nos recuerda que “tenemos que abrazar los ideales y
leyes de Estados Unidos”, creo que no nos pide mucho, vale
la pena hacerlo; las palabras del Presidente son un espaldarazo
a la legalización tan necesaria para los que queremos vivir
en este gran país y contribuir con nuestro buen trabajo,
ideas y esfuerzo a hacerlo más grande ; también
“los prominentes hispanos en Estados Unidos” deberían
de hacer un llamado a los gobernantes de América Latina
para que busquen ser estadistas, para que nuestros compatriotas
tengan un sueño propio, pues la peor tiranía de
nuestros pueblos ha sido siempre la endémica corrupción
de quienes los gobiernan de manera execrable.
La inmigración ilegal
a Estados Unidos en su frontera sur, supera a 400,000 personas
por año según diversas fuentes; el 2005 este país
recibió a 1, 122,400 inmigrantes legales, un promedio recibido
en los años posteriores, Estados Unidos siempre da la bienvenida
a esta inmigración, siendo el principal receptor de migrantes
legales en el mundo, la que es una política de su gobierno;
en el año 2010, el ICE (Servicio de Inmigración
y Aduanas), deporto a 392,862 inmigrantes ilegales, de estos,
195,000 con antecedentes criminales. Daniel Kanstroom, en su libro
“Nación Deportadora”, afirma que la política
de deportación actual es basada en los conceptos de soberanía
del siglo XIX, cuando la isla Ellis, fue la principal puerta de
entrada de inmigrantes a Estados Unidos (de 1892 a 1924), recibiendo
a mas de 12 millones de europeos; muchos fueron deportados, por
lo que fue llamada “la isla de las lagrimas”; el muro
en la frontera de Estados Unidos con México, es llamado
“El muro de la tortilla”, quizás un bautizo
por el hambre y la pobreza que obliga a muchos a cruzarlo.
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