|
Algunos
años después, en La Universidad supe que en la isla
James, (de 113 Ha) ; situada en la bahía de Chesapeake,
en el noreste estadounidense; isla con abundante agua y vegetación,
en 1959 el etólogo Dr. John Christian estudio a unos Ciervos
Sika (Gervus nippón); 2 machos y 3 hembras, quienes se
reprodujeron hasta llegar a una población de más
de 300 individuos; notando que morían aparentemente sanos,
pero de menor tamaño; al hacer las necropsias de los cadáveres,
los estudios histológicos detallados de corazón,
pulmones, timo , bazo, hígado y otros, mostraban alteraciones
y las glándulas suprarrenales un crecimiento anormal, lo
que contrastaba con la apariencia normal de la musculatura y pelaje,
llegando a la conclusión por los estudios, que los ciervos
estaban fuertemente estresados por el hacinamiento, la competencia
por alimentos y apareamiento.
La
población en El Salvador en 1950 era de 1,950, 600 h. (93
h/km cuadrado), según el censo del 2007, (el cual ha sido
cuestionado), somos 5, 744,113 salvadoreños (276.9 h/Km
cuadrado) en el territorio nacional y más de dos millones
en Estados Unidos y otros países; el estimado para el 2025
es de unos 9, 062,300 h. (436.9 h/Km cuadrado); la mayoría
de la población se concentra en la capital salvadoreña,
ciudades y pueblos aledaños, con gran aglomeración
de habitantes, que de alguna manera causa mucho “stress”
y competividad por espacio entre ellos, generación de basura
y una apariencia caótica con la multiplicación de
comercios informales en sus calles, un desordenado transporte
público y privado, así como por alojamiento en infraviviendas.
Los
recursos naturales del país se van agotando poco a poco,
expertos pronostican que el rio Lempa dentro de 150 años
será una quebrada sin agua en la estación seca,
solo con crecidas de agua en la estación lluviosa si la
hubiese; en una ocasión vi a una jovencita de las que venden
en el “ex puente de oro” arrojar basura a ese rio,
al que nuestros antepasados llamaban con respeto y agradecimiento:
“Padre Lempa”; la campiña de tierras fértiles
va dando paso a muchas urbanizaciones y se construye aun arriba
de la cota 1000 como lo hacen en la cordillera del “Bálsamo”
y el Volcán de San Salvador, con el agravante de que somos
un país muy vulnerable a los desastres naturales y que
lo será más con el inminente “cambio climático”,
el que afectara irremediablemente a nuestra por hoy endeble y
abandonada agricultura.
La
Naturaleza es así , lástima que los humanos no hayamos
sabido entenderla y convivir en armonía con ella, nuestro
país es el segundo más deforestado de América
después de Haití, un segundo lugar que debería
de preocuparnos; algunos salvadoreños, aún decimos:
“aquí hubo hace años un rio caudaloso con
aguas cristalinas, pececillos y renacuajos, muchos árboles
que daban sombra y fruto”, donde hoy es una quebrada seca
o solo corre un rio de inmundicia y fétidos olores, como
la quebrada del “Tizcuco”, contaminada con desperdicios
por el Rastro Municipal de la otrora “Perla de Oriente”;
la sentencia de la maestra Tenchita hoy me parece lapidaria, somos
una especie que está haciendo desaparecer a otras especies
del Reino animal y vegetal; lo que un día nos pasara la
factura; quizás los humanos no nos extinguiremos, pero
algún día estaremos muy solos, como única
especie en un planeta quizás moribundo.
Las
Naciones Unidas celebran todos los años el 22 de Abril
“El día de la Tierra”, lo que fue iniciativa
del activista ambiental estadounidense Gaylor Nelson (1916-2005),
para concientizarnos de los problemas de la sobrepoblación
humana en el planeta; la que trae como consecuencia mayor deforestación,
destrucción de mantos acuíferos, contaminación,
un galopante daño a la biodiversidad y a otras especies
animales y vegetales. El agua potable en el mundo es solo un 2%,
así también el manto protector del planeta, la capa
de ozono, tiene por hoy un agujero del tamaño de Europa
ocasionado por la actividad industrial y humana. Los salvadoreños
podemos hacer muy poco por toda la tierra, pero mucho por nuestro
pequeño terruño, aun es tiempo, el país está
todavía en nuestras manos.
La
población mundial en 1950 era de 2,518 mil millones, en
el 2000 de 6,261 mil millones, en el 2010 de 6,854 mil millones
y para el 2025 será de 8,504 mil millones; la tierra un
día será insuficiente para sustentar este acelerado
crecimiento demográfico. Mijaíl Gorbachov en el
preámbulo de su libro “La Perestroika” escribió:
“El planeta tierra es nuestro hogar, una nave espacial en
la que deambulamos todos sus habitantes por la inmensidad del
espacio”. En este viaje sideral podemos ver que por hoy
solo hay un “Planeta Azul”, el único con agua,
oxigeno y alimentos para la existencia de la vida humana; si amamos
la vida, como la única especie inteligente y con raciocinio
vale la pena cuidarlo y responsabilizarnos por nuestras acciones,
como un regalo de vida para nuestros hijos . ¡Feliz día
a la tierra y … ¡Gracias a Dios, por su todavía
impresionante naturaleza!
Lea otros
artículos de este mismo autor: Nelson Romero
Clic
|