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La reciente medida de seguridad
en los aeropuertos de EEUU, de escanear el cuerpo de los viajeros,
para prevenir atentados terroristas, ocasiono polémica
en usuarios de las líneas aéreas y organizaciones
de libertades civiles; medios noticiosos hispanos de California
que cubrieron la noticia, le dieron una alarmante relevancia.
Un comentarista hispano de TV, quien se opone a esta medida, poniéndole
más “picante” al caldo, dijo que: “Los
dueños de la empresa que fabrico estos escáneres,
eran ex funcionarios del gobierno de George Bush, quienes seguían
haciendo negocios con la seguridad”.
Los
escáneres son rápidos y una alternativa ante la
revisión manual del pasajero, la que muchos consideran
inapropiadas a su intimidad; un sondeo de “The Washington
Post” y de “ABC News” a estadounidenses, reveló
que muchos apoyan esta nueva medida de seguridad , una viajera
hispana entrevistada por una reportera en el aeropuerto de Los
Ángeles comentó: “Uds.
Los medios dramatizan demasiado este asunto, yo prefiero que nos
revisen y viajar segura, a exponerme a un peligro”. En el
feriado de “Thanksgiving”, (Día de acción
de gracias), muy pocas personas rehusaron pasar por esa medida
en los aeropuertos de EEUU, la cual transcurrió sin atrasos
y muy pocos incidentes; en protesta una “exhibicionista”
se negó a ser “escaneada” y desnudándose,
mostró su belleza anatómica a impávidos agentes
de seguridad.
En declaraciones por TV, una
activista de American Civil Liberties Unión, dijo que los
escáneres corporales además de ser una violación
a la privacidad, son un grave peligro para los viajeros por su
exposición a la radiación; ¿hay algún
peligro por el uso de estos escáneres?, según estudios
médicos, no representan ningún riesgo a la salud
de los viajeros; los usados en los aeropuertos funcionan con rayos
“T y X” programados para que atraviesen la ropa no
la piel; los aparatos electrónicos y otros que nos dan
tanta comodidad, también nos exponen a radiación
todos los días; la recibimos al volar en avión;
en oficinas de ordenadores, fotocopiadoras, teléfonos fijos
y móviles; en nuestros hogares de la TV, microondas y otros
aparatos de uso domestico y en medicina la radiación electromagnética,
salva muchas vidas en el diagnostico y tratamiento de enfermedades
.
Richard Reíd, el “terrorista
del zapato”, un británico, quien viajaba en el vuelo
63 de American Airlines con 183 pasajeros y 14 tripulantes de
Paris a Miami el 22/Dic./2001, no pudo estallar los explosivos
plásticos que llevaba en un zapato; en el 2006, el siniestro
plan de hacer estallar “bombas liquidas”, en 10 aviones
comerciales en vuelo sobre el Atlántico hacia EEUU; de
Abdulá Ahmed Ali y otros terroristas islamistas británicos,
fue desbaratado oportunamente por la policía Londinense.
El
28/Dic./2009 el nigeriano Umar Farouk Abdulmutallab,“el
terrorista del calzoncillo”, paso una revisión de
su cuerpo por el detector de metales y su equipaje el de rayos
X, por los controles aéreos en Lagos, Nigeria y en los
de su transbordo en Ámsterdam, Holanda; para tomar el vuelo
253 de Northwest Airlines con destino a Detroit, EEUU; el explosivo
conocido como PENT, los llevaba adherido en su ropa interior,
por lo que no fue detectado; su intento por detonarlo en pleno
vuelo falló, lo que evitó una tragedia.
En
Septiembre de 2010, un avión de carga de UPS se estrelló
en el desierto de Dubái, matando a sus tripulantes ; un
grupo terrorista quien reclamó su autoría, aseguró
fue por un paquete explosivo y dijo que: “el Gobierno de
Obama, ocultó este atentado por temor a perder las elecciones
legislativas del dos de Noviembre, por su fracasó en la
seguridad aérea de su país”, también
Al Qaeda reconoció ser el responsable de los paquetes explosivos
enviados desde Yemen en aviones de UPS y por FedEx en un avión
Qatarí; los aviones siguen siendo un blanco vulnerable
y Diciembre un mes preferido por los terroristas .
El
terrorismo ha sido definido por algunos expertos como directo
e indirecto; el directo es cuando los terroristas le encajan un
balazo a algún Presidente o a un alto dignatario, como
el caso de Aldo Moro (1916-1978), ex Primer Ministro Italiano,
secuestrado y asesinado por las tristemente celebres “Brigadas
Rojas”.
El atentado indirecto es de forma indiscriminada, como los atentados
a los trenes en las cercanías de Madrid, España,
conocido como M-3 (Marzo, 2004), con 191 personas muertas y 1858
heridos y el llamado J-7 (Julio, 2005) en el “metro”
y un bus en Londres, muriendo 56 personas, 4 terroristas y 700
heridos, los dos atribuidos a células “durmientes”
de Al Qaeda.
La
evolución del terrorismo es una amenaza latente para los
países, hoy con los adelantos tecnológicos y el
internet, éste se ha sofisticado con “inéditas
y sorprendentes ideas”, como el uso de teléfonos
móviles como detonadores de cargas explosivas en Madrid
y el de aviones como misiles en Nueva York.
Los secuestros de aviones en los setenta, dieron la pauta al terrorismo
para encontrar en el transporte aéreo el campo propicio
para poder golpear a los gobiernos y a sus sociedades, él
derribo por terroristas anticastristas del vuelo 445 de Cubana
de Aviación, que mato a 73 personas en Octubre de 1976,
auguro un negro presagio para la aviación comercial.
El
terrorismo con fines políticos, religiosos u otros, es
uno de los grandes flagelos de la humanidad, causando muertes
y daños indiscriminados; su acción muchas veces
es impredecible y su sorpresa causa incertidumbre; las sociedades
liberales y democráticas occidentales, como la estadounidense
son más vulnerables a él, por su irrestricto apego
a las libertades y derechos civiles de sus ciudadanos, su flujo
migratorio y la irrestricta libertad de prensa para publicar amenazas
y acciones de estos grupos, lo que es una desventaja para contrarrestarlos
de los gobiernos y sus sistemas de seguridad .
La
vida cotidiana con sus costumbres y hábitos, como la privacidad,
derechos y libertades civiles, “símbolos” consagrados
en la Constitución de Estados Unidos, ya no será
la misma; después del 9-11 no se puede ignorar ninguna
amenaza terrorista, el ciudadano tiene que elegir entre seguridad
o terrorismo, es el turno del sentido común de los estadounidenses.
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