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"No todos los niños salvadoreños traen el pan, bajo el brazo"

Por Nelson Romero un articulista benemérito migueleño, graduado con meritos universitarios en la carrera de Ingeniero Agrónomo, en la actualidad radica en Lancaster, California.

Actulización mayo 10, 2010 7:58 AM 

Nadya Suleman (1975), mujer estadounidense hija única de padres inmigrantes de origen Iraquí, soltera, desempleada con mas de ocho años de no trabajar, de 33 años y madre de seis niños, dos de ellos discapacitados, quien vive en casa de sus padres, la cual por falta de pago de la hipoteca puede ser embargada, causo sorpresa y conmoción al dar a luz a octillizos en Enero del 2009 en Los Ángeles, California.

Nadya, pago un tratamiento de fecundidad el cual tuvo un costo de más de cien mil dólares de una compensación económica que recibió por un “accidente de trabajo”, para poder ser fertilizada artificialmente y poder procrear a ocho hijos más. La Suleman ha sido objeto de diferentes opiniones y comentarios de parte de la Prensa y de muchos ciudadanos estadounidenses, quiénes la acusan de procrear tantos hijos de una manera irresponsable a costa de los impuestos de los contribuyentes, ya que los altísimos costos de hospitalización y manutención serán sufragados por el gobierno, hasta la edad de 18 años, mientras ella no trabaje.

Doña María N, residente en un Cantón del municipio de Santa Elena, en el fecundo Usulután, ha sido tan prolífica como la ubérrima tierra de ese departamento, quién fuera “el Granero de la República” hace ya lejanos años; trajo a esa generosa tierra a 25 vástagos, de los cuales 24 residen en la tierra del “sueño americano” y religiosamente mes a mes aportan a su abnegada madre “magras remesas” cada uno, para ella y el hijo que la cuida, quien dice que ella gasta una buena parte “en celular” porque le gusta comentar la telenovela y “hablar hasta por los codos” con las amigas y sus comadres, cuándo regresa de “Los Yunai” de visitar a sus retoños, a sus veinticuatro “nueras” y a sus sesenta y siete “retoñitos”, por lo que se esta “allá” seis meses; cuenta doña María que abandono a su esposo Don Sabas porque no ayudaba en nada y “solo pariendo la tenia”, dé lo cual hoy se arrepiente porque con seis hijos mas, tuviese treinta en Estados Unidos.

“Los muchachos”, cómo les llama ella, ninguno es “bolo o guevón” como “el viejo de su tata” y quienes con sus periódicas y puntuales remesas han contribuido indirectamente “a mantener a flote” la economía salvadoreña, lo que “oxigenó” a los pasados gobiernos areneros; doña María que por “la tele” sabe de ello, acomodándose con cierto desenfado en el asiento de su “Troka” Toyota azul 4X4, reflexiva y un poco seria dice: que sin que ninguno de esos “guebiernos” le hayan dado “ni un cinco partido por la mitad” para crecerlos, ni mucho menos para mandarlos “al norte” .
“Solo Dios sabe como hice”, me dijo, con un dejo triste y melancólico antes de despedirse e ir a solazarse perezosamente a su “colorica” hamaca.

Los Salvadoreños olvidamos con facilidad y ya no recordamos a Erick Amaya, un niño quién vino por muy corto tiempo a esta tierra, en la que todos, según una publicidad “si volviéramos a nacer”, quisiéramos volver a nacer salvadoreños y no en Suecia, Costa Rica o mucho menos en Suiza.

Tristemente Erick y sus hermanos, fueron victimas de sus propios padres de un calvario inhumano, quienes poco a poco le robaron su infancia y la vida; él ISNA por indiferencia o falta de diligencia, poco pudo hacer por ayudarlo y hasta se acuso a algunos de sus personeros de negligencia por su muerte; a los hijos de Ricky Martin o Jennifer López, sé los disputaron las revistas sensacionalistas con pagos millonarios por una fotografía para su portada, en cambio Erick, solo fue una “triste y dolorosa” noticia en los medios de comunicación del país, sólo eso.

Doña Haydee, profesora de una escuela rural de la zona oriental, me cuenta de la deserción escolar constante en las escuelas rurales, la que es debida a que las mismas madres de algunas jovencitas al “estar garruditas”, las invitan “a buscar marido”, para aliviar la paupérrima economía del hogar y que abunde mas la tortilla y “el con que”, para la demás “marimbita” de hijos que tienen; la situación empeora, al regresar “la niña” embarazada con una futura boca mas que alimentar.

El Salvador para el año 2010, contara con 6.6 millones de habitantes y tendremos 375 hab. por Km cuadrado, la más alta de Centroamérica, la cual seguirá creciendo año con año y ningún gobierno en sus planes de desarrollo social y asistencialismo, podrá dar techo, educación, salud y alimentación a todos sus ciudadanos , mientras sigamos “reproduciéndonos como conejos”; una creciente maternidad incontrolable de jóvenes sin ningún sentido de responsabilidad, en un país con una extensión estrecha y desordenada, de escasos recursos naturales y con una agravante falta de educación, sólo agravará la pobreza la que es una “bomba de tiempo”, que solo ha sido aliviada por la inmigración hacia el “norte” .

Aunque se diga que la mayor riqueza de nuestro país es su gente, niños abandonados por sus padres, invasiones de terrenos, construcciones ilegales de chozas en los derechos de vía en las carreteras, caminos, quebradas, ríos y playas o la aberrante mendicidad de madres con sus hijos en las pasarelas y aceras de La Capital y otras ciudades, nos evidencia que no es tan cierto, qué un factor de peso es la falta de educación y un sentido de responsabilidad para planificar una familia.

El “slogan” de un anterior gobierno: “Educación es la solución”, solo fue eso un slogan, La mejor vacuna contra la pobreza, mejorar el nivel de vida, la violencia, el abuso y marginamiento del salvadoreño es la educación.

Doña María N, “hizo patria” con su “producción hijicola”, la cual ayudo al país con las remesas que estos enviaron y le cambio la vida a ella al evitarle seguir con las “lavadas y planchadas” que tanto la agobiaron en su juventud y con las que pudo enviar a los pioneros de su numeroso clan hacia “el norte”, ella justifica con mucha vehemencia que tanto hijo fue por la incontrolable “calentura” de su exigente marido y dice riéndose de manera jocosa, mostrando a plenitud su reluciente dentadura de oro , que hoy que tiene “una tamañota tele a color, muy grande”, ella se entretiene viendo telenovelas y no como en aquellos duros años en que el único esparcimiento que tenia era “acostarse temprano” con Don Sabas por la falta de “entretención” y electricidad en el campo.

Su amor de “madre muy madre”, hizo que ella le “apechugara” al trabajo cuando dejo al “zángano” de Don Sabas, “penquiandose” de sol a sol para que a “los muchachos” no les faltasen los frijolitos, aunque no recuerda si en “el molote de las comidas”, alguno se quedaba sin comer, pero en donde comía uno, comían todos.

La Suleman, de quien se dice se hizo la cirugía estética para tener los labios como los de Angelina Jolie y ser una “supermamá”, solo quería ser noticia y satisfacer “su ego maternal” para con ello mortificar a los contribuyentes norteamericanos. Por suerte para ella en el país “en donde todo es posible” ya tiene ofertas millonarias en la industria del “cine porno” y solicitudes de entrevistas pagadas por la TV, para que cuente “su hazaña” al publico norteamericano, pero para mientras que paguen por su “welfare”otros.

Las personas, iglesias e instituciones que tanto abogan por la natalidad que “Dios mande” y contra la planificación familiar ordenada, deberían de darse “un paseíto” por las líneas férreas, zona rural, mesones y “fuertezas” de nuestro país; verían “como ellos” no quisieran ver crecer a sus hijos: trabajando desde muy niños, abusados, viviendo en promiscuidad, sin escuela, agua potable, energía eléctrica, salubridad, salteando tiempos de comida y muchas veces con total ausencia de amor o cariño de sus progenitores, cómo fue el caso del niño Erick Amaya. Si no quieren “ensuciarse” los zapatos bien pueden visitar los albergues de “Vinculo de amor” en Sonsonate y ver “con sus propios ojos” a niños con una “exuberante desnutrición” y como sobreviven, gracias a salvadoreñas que hacen obras, menos “bla, bla” y sin poses redentoras en los diarios y la tele, así también verán que África ya no esta muy lejos de nuestra realidad...

Muy tristemente cada día nacerán algunos niños en nuestro país que no traerán el pan bajo el brazo, ni mucho menos un padre responsable que cuide de el y le de amor; su joven o niña madre, asustada o incapaz de asumir semejante responsabilidad y su obligación de “madre muy madre”, como dice doña María, a lo mejor lo enviara a una fosa séptica de un mesón, lo abandonara en la calle o le proveerá “un padrastro”, quien se encargara de destruir su niñez y traumarlo de por vida.

El aumento del VIH entre los jóvenes por falta de “protección”, principalmente en el campo es “una realidad aterradora” qué en poco tiempo pasara su factura al país, por “falta de conciencia” y una “educación sexual” que les enseñe a “protegerse”,agravado además por la prematura concupiscencia de los jóvenes, la cual es acicalada por la vasta pornografía que circula en el país ante “las narices” de nuestras autoridades, la que se vuelve un cómplice pernicioso, así cómo también el mensaje descarado en algunas canciones de “reggaetón” y “Perreo” en donde “sin tapujos” las inducen a tener sexo. Estas “canciones exitosas” ocupan los primeros lugares en el “rating” de algunas radios que las difunden irresponsablemente y “aleccionan” a los jovencitos, para que vivan una alegre y desordenada vida la que en su oportunidad les pasara la cuenta.

Las asociaciones feministas deberían de hacer una campaña permanente “de consejos” para dignificar a las futuras mujeres de nuestro pais y estimularles “el amor propio”, para contrarrestar el fuerte deseo de los jóvenes por tener relaciones sexuales a temprana edad y enseñarles que tener hijos, no debería ser solo concebirlos y parirlos, sino criarlos con amor y responsabilidad. Todos sabemos que nuestro pais en lugar de crecer territorialmente se ha reducido: la pérdida de “los bolsones” por el gobierno Cristiani y la erosión por “talas” indiscriminadas de arboles, por agricultores irresponsables es solo una muestra.

El gobierno de “el cambio” debería de tener una nueva política de estado sobre la familia y población del pais, para así poder dotar ordenadamente de servicios de agua, seguridad alimentaria, educación, electricidad, vivienda, etc, de una manera sustentable y sostenible a la familia salvadoreña, la cual es la base de la sociedad; se requiere también de la responsabilidad de sus ciudadanos, porqué así como hay derechos, también hay obligaciones.

Algunos expertos, sostienen que nuestra generación debería aprender a “vivir con menos” para que las futuras generaciones encuentren un pais sustentable en el que “no vivan con mas peor”, tengan mejor calidad de vida y además no solo pensar egoístamente en un mejor planeta para nuestros hijos, sino en dejar mejores hijos al planeta.

“Pobre la María”, es una preciosa canción del cantautor nicaragüense Carlos Mejía Godoy, en la que nos cuenta de los hijos de una mujer, abandonada por “su hombre” y quien se prostituye para criarlos.
Estos niños que cuidan carros, venden agua, nada comen y huelen pega, están aquí y también por esos lares; un matutino publico hace unos meses “las hazañas” de un músico, de quien nos cuenta que no ha habido un pueblo donde su conjunto amenice una fiesta, que no haya “seducido” y convertido en “madre soltera” a cuanta joven incauta se le cruce por su “virilidad machista”, para después convertirla en “una chica de humo”.

Algo en común tiene Doña María y Nadya además de “la prolificidad”, es que los “the journalist” hijos de Doña María ayudan con el pago de sus “taxes” a la manutención de los de Nadya.

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