Gente
Playas
Cultura
Opinión
Enlaces
Eventos
Historia
Artículo
Archivos
El Amate
Negocios
Chatroom
Telefonos
Ubicación
Actualidad
Comentario
Americanos
Marzo 2006
Contacténos
Personalidad
Chismeando
El Salvador Con Su Gente
r
 

La Literatura Como Medio de Comunicación.

Análisis del Himno Nacional de El Salvador (II Parte)

Por: José Manuel josemanuel@intipucacity.com

A toda esa cherada que leyó el primer artículo sobre la crítica del Himno Nacional, Gracias. Ahí les va la segunda parte.

Aquellos que no han leído la primera parte, pueden hacerlo haciendo un click aquí .

Antes de empezar, debo reconocer que la cherada está metida en el mundo de las letras más de lo que yo pensaba. Veo que la gente sí que responde y se interesa por este tipo de arte, mis disculpas por las dudas y mis respectos como siempre.

Es sorprendente, ver como reaccionamos cuando leemos algo que hemos escuchado toda la vida, pero que nunca nos habíamos parado a ver ¿qué había detrás del fondo de todo eso? y "pun" de repente descubrimos los distintos mensajes que pueden estar guardados en aquello que siempre escuchamos desde que éramos niños. Es como entender un invento o descubrir uno, es la magia que esconde Nuestro Himno Nacional, es la grandeza del chero Cañas, es la belleza de las letras.

En esta parte no hay versiones oficiales. Concultura y la Casa Presidencial sólo tienen las del coro y los primeros 3 párrafos, así que no puedo ofrecérselas.

Esta parte del Himno va hacer más difícil, porque aquí nuestro amigo Cañas da unos patinazos entre la realidad y la ilusión con un lenguaje abstracto cargado de fantasmas y verdades sobre la libertad, la tiranía, el poder, la gloria, la heroicidad, etc.

Bueno, ya sin más vacilaciones, vamos a dar comienzo a este intento de desenvolver los mensajes del amigo Cañas en esta segunda parte.

SEGUNDA PARTE DEL HIMNO NACIONAL

Libertad es su dogma, es su guía
que mil veces logró defender;
y otras tantas, de audaz tiranía
rechazar el odioso poder.

"Libertad es su dogma, es su guía" aquí Cañas, ya totalmente desconectado del toque militar, se mete en un terreno idealista, con soltura y suavidad, siempre con ese toque maestro. Nos cuenta un sueño con esta frase que en la vida real es casi inexistente. El mensaje clave de ese sueño es "Libertad", la libertad tan anhelada por el pueblo. Es defendible lo utópico, irrealista, o increíble de la frase, sin embargo, de lo que sí no hay duda alguna es de que Cañas se toma la palabra "Libertad", el meollo de todo el párrafo, muy en serio, y tanto es así que casi la compara a una religión ("su dogma", "su guía").

Es un mensaje soñador y bonito, con un gran valor, pero bastante desvinculado de la realidad salvadoreña actual. Los salvadoreños en cierto modo seguimos siendo prisioneros, ya no de los españoles, sino de la precaria situación económica en la que vive el 77% de la población nacional en la actualidad. La lucha por la libertad, la económica, se sigue peleando al pie del cañón con las botas y el uniforme de guerra, pero sin un frente común, sin el "dogma" de antes al que hace referencia nuestro amigo Cañas, aquí cada quien va librando su propia batalla, su guerra personal, la lucha por sobrevivir, siguiendo el instinto individual propio de cada uno, abandonado a la suerte de sus propios sentidos, sin ningún batallón o general a quien pedir refuerzos o ayudas.

"Que mil veces logró defender" una vez mas Cañas, idealizando, intenta decirnos que la Libertad es una cosa de enormes dimensiones y al igual que antes con la paz, "es cara" y "sacrificada" y que el pueblo, en aquel entonces casi todos militares, concientes de ese valor, lucharon por defenderla ("logró defender"). En otras palabras, lo que esta diciendo Cañas es que "la Libertad es la única religión que vale y hay que defenderla mil veces si hace falta".

"Y otras tantas, de audaz tiranía rechazar el odioso poder", aquí el artista Cañas, otra vez, se le va la honda en lo teórico, y nos deja medio tirados por el suelo, pero si andamos bien de reflejos, podemos ver que lo que nos intenta decir es que hay que "defender la Libertad porque es nuestra alma y si, encima, estamos bajo una ‘audaz tiranía’, entonces hay que luchar, como leones feroces, con garras y dientes, para defender la tierra que nos vio nacer y crecer, hasta llegar a ser libres, hasta tumbar el enemigo, el odioso poder, representado por la Corona Española. El pensamiento y la lucha por la Libertad de Cañas son profundos, sabe que es una causa noble y justa, y que el destino ("su guía") está de nuestro lado.

Dolorosa y sangrienta es su historia,
pero excelsa y brillante a la vez;
manantial de legitima gloria,
gran lección de espartana altivez.

"Dolorosa y sangrienta es su historia, pero excelsa y brillante a la vez" otra vez nos topamos con el Cañas crudo y realista, el "Mágico González" de las letras, este hombre hace unos "quiebres", como si estuviera haciendo la "culebrita", o amansando a un caballo chucaro. Antes nos hablaba de cómo hay que defender la libertad en términos soñadores casi, y ahora nos dice, lo jodida y macheteada que han sido nuestras vidas (dolorosa y sangrienta es su historia) y después otra vez salta la vena romántica con la frase siguiente "pero excelsa y brillante a la vez". Este maestro si que tiene dominio de la lengua, parece fácil, pero en realidad es duro, hay que ser brillante para hacer estos "quiebres". Dar saltos así, de un lado a otro, de la realidad a la ilusión, con un caballo medio loco, es cosa de los grandes maestros, un genio cualquiera, se cae en el intento. En resumen, lo que dice Cañas aquí es "que aunque hemos sufrido toda la vida, al final ganaremos". Lo sabe, escribió el Himno después de haber ganado la independencia.

"Manantial de legitima gloria, gran lección de espartana altivez", el a migo Cañas le da rienda suelta a la gloria de su caballo y con esta frase demuestra otra vez que es él el más grande entre los salvadoreños en temas literarios. Lo que dice aquí es que la guerra por la independencia o la defensa de la libertad esta bien justificada ("legitima"), pero después, "gran lección de espartana altivez", esta frase victoriosa contiene un universo de significados difícil de explicar, viene de otros tiempos más antiguos a la guerra de la independencia de 1821, viene del siglo IV A.C. No sé ni por dónde agarrarla, "espartana" viene de "Esparta", antigua ciudad griega, que luchó siempre ferozmente contra el Imperialismo Ateniense y a favor del autogobierno y la libertad, hasta conseguir derrotar a la toda-poderosa ciudad de Atenas y convertirse en la ciudad estado más grande e independiente nunca visto en la antigua Grecia. En esa guerra lucharon los más grandes entre los grandes: Ulises, Aquiles, Agamenón, Pericles, etc. "Espartana altivez" sencillamente representa la paciencia, la astucia y la suficiencia con las que los espartanos derrotaron a los arrogantes e imperialistas atenienses en una época en que las ciudades antiguas griegas querían ser libres e independientes del centralismo de Atenas.

Se le va de riendas el caballo a Cañas en la comparativa de nuestra lucha por la Independencia con aquellas guerras de aquellos hombres de la antigua Grecia, pero otra vez el amigo Cañas nos deja atónitos con su mensaje entre líneas : "la guerra esta justificada, somos unos espartanos, los dioses están de nuestro lado, es nuestro destino ganar este desmadre."

No desmaya en su innata bravura,
en cada hombre hay un héroe inmortal
que sabrá mantenerse a la altura
de su antiguo valor proverbial.


"No desmaya en su innata bravura, en cada hombre hay un héroe inmortal" aquí Cañas continua con su caballo en la guerra, paseándose por las orillas de los mares de la utopía, quizás un poco triste, fúnebre e inspirador, lo que nos esta contando, tal vez, sea el deseo de seguir peleando como leones ("innata bravura"), sin cansancio ("no desmaya"), más allá de la muerte si hace falta ("inmortal"), y a los caídos en combate se les hará "héroes" y serán recordados siempre por el pueblo.

"Que sabrá mantenerse a la altura, de su antiguo valor proverbial", no es nada fácil poner así de bonito las palabras para referirse a alguna cosa, tal vez, a la "bravera del héroe", al "hombre" o al "soldado" que lucha por la Libertad. Hace falta ser bueno, muy bueno. "Mantenerse a la altura", ¿de qué? ...de su "antiguo valor proverbial", una vez más Cañas nos intenta deslumbrar con ese lenguaje de sabios, no es fácil escribirlo, ni entenderlo, pero parece que el amigo Cañas, se le ha ido la cabeza a otra parte, a otra época, quien sabe a donde, a otra guerra, tal vez a ¿la guerra de Troya?, aquella guerra entre Héctor y Aquiles, en donde Héctor, el troyano, ya abatido, derrumbado en el polvo bajo las patas de los caballos de Aquiles, indefenso, despojado de sus armas y de sus fuerzas, desnudo, desgarrado por los enemigos, con una espada de bronce atravesada en el cuello de lado a lado, listo para ser devorado por los perros y los buitres hambrientos como el cadáver de un animal vulgar, arrastradose por el suelo con la cara rozando la arena y el polvo, delante de las puertas de Troya, así de desahuciado. Héctor, se convierte en el "héroe inmortal" jamás conocido por el pueblo troyano. Cañas, al parecer, está hablando de un Héctor o un Aquiles, un hombre, un guerrero, un héroe muy perro y luchador que él mismo se ha inventado, un "antiguo" hombre de guerra fuerte, esbelto, ilustre, audaz, heroico, robusto, que está dispuesto a morir por una causa noble y justa como es la Libertad, debe ser esta la "altura" a la que el chero Cañas se refiere cuando dice que hay que estar al la altura del "antiguo valor proverbial".

En este ultimo párrafo, el amigo Cañas claramente rinde tributo a todos los caídos en combate (héroe inmortal), a todos aquellos luchadores, hombres y mujeres salvadoreños, que por desgracia la vida les fue arrebatada en el momento en el que intentaban luchar por ser libres y que al final la única libertad que encontraron fue la que nos trae la muerte cuando llega y nos envuelve bruscamente en el silencio de las tinieblas, liberándonos, por fin, de toda batalla y opresión terrenal.

Bueno, cherada, como ven estas interpretaciones también son inventos, aquí no hay más que pura imaginación. Esto es lo bonito de las letras, cada quien se construye su propia película, su propia versión de los hechos, su propio castillo por su cuenta. El autor muere y generalmente no deja para su querida audiencia ningún manual de instrucciones sobre cuáles eran sus intenciones, o el por qué de su obra. Estas uno se las tiene que inventar leyendo entre líneas y fijándose en los pequeños detalles y pistas que nos aporte el propio autor dentro de la obra. Es la magia y el arte de leer y escribir.

Si tiene algún comentario, haga clic aquí: josemanuel@intipucacity.com


© Copyright-2003 Carlos A. Velásquez Blanco