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Para
muchos hablar de literatura es hablar de palabras mayores, para
otros, desgraciadamente, la literatura no significa nada.
En
este artículo vamos a ver si podemos hacer que nos interesemos
todos un poco más por este tipo de arte poco practicado
por algunos compatriotas.
Vamos a meternos nada menos y nada mas que con
la pieza literaria mas conocida por la cherada salvadoreña,
el Himno Nacional de El Salvador, y como les he dicho antes, hablar
de literatura es hablar de palabras mayores, pero hablar de nuestro
Himno Nacional es hablar del mero mero, o sea a esto no se atreve
ni el propio “boss” de la republica, Tony Saca. Lo
supera.
Nosotros con humildad, como es nuestra costumbre,
vamos a ver que hondas con esta pieza maestra.
Esto es solo un ensayo, sin ambiciones, más que promover
la literatura como medio de comunicación para toda la cherada
intipuqueña y el resto de adeptos de intipicacity.com.
Después de darle vueltas, decidí
esta pieza literaria porque es uno de los “heavy weights”
de la literatura salvadoreña y la más conocida por
la gente, ricos y pobres. El autor es Juan José Cañas,
mis respetos para él.
Este será un ensayo literario compuesto
de 3 partes. Esta es la primera.
En esta primera parte, vamos a estudiar, o por lo menos lo intentaremos,
las primeras 4 estrofas del Himno Nacional, el coro inicial y
los siguientes 3 párrafos. Después en los dos próximos
ensayos, estudiaremos las otras dos partes restantes de la letra
de esta obra maestra.
-PRIMERA
PARTE –
El
saludo o coro inicial del Himno Nacional:
Saludemos la patria orgullosos
de hijos suyos podernos llamar;
y juremos la vida animosos,
sin descanso a su bien consagrar.
Versión
Oficial:
Interpretación oficial del saludo: “El coro principia
con un saludo a la Patria, exalta después el orgullo de
ser salvadoreños y nos dirige un llamamiento a todos para
que dediquemos la vida al bien de la Nación”.
Versión
Alternativa:
Nosotros aquí vamos hacerlo oración por oración:
“Saludemos la patria orgullosos”
esta frase se puede ver de muchos ángulos, nosotros vamos
a verla desde un punto de vista militar. Teniendo en cuenta que
la letra del Himno se crea allá por los años 1875
y 1876, solo un par de décadas después de la independencia,
podemos decir que el autor, José Simeón Cañas,
un militar de profesión, lo que esta diciendo, en clave
casi militar, es “OK, camaradas, ya
podemos saludar todos esta “patria”, este terreno
es nuestra tierra, tenemos aquí un país, somos libres,
y hay que estar orgullosos”.
¿Porqué
en clave militar? “Saludemos”
es casi una orden en donde el autor sé auto incluye,
el resto de la frase (“la patria orgullosos”)
fluye a favor de la orden. Sabiendo que Cañas es un militar
y un férreo luchador de la independencia, podemos pensar
que esta hablando o dirigiéndose a una audiencia mayoritariamente
militar. Actualmente esta clave militar ya no se sostiene puesto
que el saludo inicial del Himno se utiliza en todos lados, en
eventos civiles, en competiciones deportivas, en el inicio de
las programaciones de radio y TV, etc. La cherada salvadoreña
ya ha adoptado esto como un saludo o canto cotidiano.
“De
hijos suyos podernos llamar”,
también bajo juicio militar, Cañas desea propagar
un sentimiento de hermanos entre los militares para honrar a la
nueva madre, La Patria. “Ya podemos llamarnos hijos de la
patria salvadoreña” es mas o menos lo que Cañas
nos dice con esta frase.
“Y juremos la vida animosos, sin descanso
a su bien consagrar” aquí Cañas hace
un llamamiento a la lealtad (“juremos”)
y al gozo o a la alegría (“animosos”)
para llevar el proyecto de país hasta las ultimas consecuencias
(sin descanso). Una vez más,
sostenemos que se trata también de otra orden casi militar
“juremos”, “sin descanso”,
“consagrar”, son palabras que contienen un
tono que raya el estilo de motivación militar de los últimos
años.
Primera
Estrofa
De la paz en la dicha suprema,
siempre noble soñó El Salvador;
fue obtenerla su eterno problema,
conservarla es su gloria mayor.
Versión
Oficial:
“La primera estrofa enaltece la paz, el progreso y la libertad
nacionales. Hay claridad en los conceptos y soltura en el lenguaje”.
Versión
Alternativa:
Aquí nuestro autor hace un “quiebre
inesperado” y se distancia del tono casi militar
del saludo anterior. Con un golpe de pluma magistral, casi mágico,
se saca de la manga de la camisa, como un malabarista, esta frase
maestra: “de la paz en la dicha suprema”,
no solo en la forma de organizar las palabras sino en el contenido
de cada una de ellas y como las mezcla:
“paz”, “dicha”, ” suprema”.
Si
le damos algunas vueltas a esta frase: “en
la dicha suprema de la paz” o “en la suprema dicha
de la paz”, nos queda una imagen nítida, clara
y casi congelada del mensaje: “no
hay nada más grande para un pueblo que la Paz”
y esa forma de poner las palabras, desordenadas quizás
para algunos, es algo tremendamente difícil, reservada
solo para los grandes, solo para los maestros. Esta forma de ordenar
las palabras y los contenidos no admite mediocridades. Aquí
Cañas se luce casi a la perfección. Me quito el
sombrero. Esta frase tiene un orden y una secuencia de otro planeta.
“Siempre
noble soñó El Salvador”
el mensaje aquí, simple y llano, contrasta y enlaza bien
con la complejidad de la frase anterior, locuazmente viene a decir
“la paz, el sueño permanente del pueblo salvadoreño”.
“Fue obtenerla su eterno problema,
conservarla es su gloria mayor”, otra vez, el autor
juega sus dados magistralmente y cierra este párrafo con
un toque que suena suave al oído, pero muy crudo y realista
(problema), contrastando con el idealismo
de “dicha”, “suprema”
y “paz” del principio,
para comunicarnos que la paz, la
cosa mas dichosa, el sueño mas grande de un pueblo, no
es gratis, cuesta mucho sacrificio, dinero y, peor aún,
vidas humanas, y por si todo eso fuera poco, el
gran desafío no es conseguirla u “obtenerla”,
sino “conservarla”. Quizás aquí
el autor conciente de las heridas de la guerra por la independencia,
nos advierte de los malos tragos que pasa un pueblo cuando vive
sin Paz. Ciertamente, crudo, realista y practico, “sin paz
la vida es muy jodida”.
Siguiendo
con la misma frase, “fue obtenerla
su eterno problema, conservarla es su gloria mayor”
sabiamente y con un tono casi de profeta, con esa maestría
reservada solo para los grandes, Cañas, nos advierte del
problemón (eterno problema)
que supone vivir sin Paz, y sin embargo, una vez más en
la guerra de finales de los 70s y principios de los 90s volvimos
a pasar el sufrimiento de la ausencia de la “Paz”
y “obtenerla”, o mejor
dicho “re-obtenerla”
costó más 100.000 vidas humanas. “Palabras
mayores” de Cañas.
Esperemos
que esta vez el mensaje de Cañas lo tengan mas en cuenta
los políticos antes de hacer locuras, tipo abrir fuego
indiscriminadamente a protestantes en manifestaciones públicas,
o asesinatos selectivos como la muerte de monseñor Romero,
o la masacre de los jesuitas españoles y sus criados en
la década de los 80s que metió a todo el país
en un “sálvese quien pueda” generalizado.
Segunda Estrofa
Y con fe inquebrantable el camino
del progreso se afana en seguir,
por llenar su grandioso destino,
conquistarse un feliz porvenir.
Versión
Oficial:
“En la segunda alude a las sangrientas luchas sostenidas
por El Salvador a través de su historia. Es la última
una afirmación del respeto que profesa a las demás
naciones para el mantenimiento de la paz. La adjetivación
es precisa y al mismo tiempo sobria”.
Versión
Alternativa:
“Y con fe inquebrantable el camino”,
aquí lo que Cañas esta diciendo en lenguaje llano
salvadoreño es que hay que volarle ‘riata’,
que hay que echarle ‘guevos’, “fe”
y ganas al asunto de ser libres y al progreso de la vida como
nación (“del progreso
se afana en seguir”), que hay un horizonte,
un “destino” (“por
llenar su grandioso destino”), que puede
ser decisivo, determinante y casi nuestro deber, para poder ser
finalmente libres y dirigir nuestro propio futuro o “porvenir”
(“conquistarse un feliz porvenir”).
Tercera
Estrofa
Le protege una férrea barrera
contra el choque de ruin deslealtad,
desde el día que en su alta bandera
con su sangre escribió: ¡Libertad!
Versión
Oficial:
“Contiene imágenes brillantes y originales. Son varias
amplificaciones. El epifonema con que termina es elegante y expresivo.
Sus más bellas imágenes son las siguientes: El Salvador
en su alta bandera con su sangre escribió: libertad”
Versión Alternativa:
“Le protege una férrea barrera”,
“ contra el choque de ruin deslealtad”, aquí
sinceramente el autor se pasa de tuerca en lo abstracto y casi
nos pierde en el camino, pero si nos agarramos solo a lo estrictamente
literario o gramatical sin entrar mucho en las circunstancias
de la época de 1875-1879 cuando se escribió el Himno,
podríamos pensar que nuestro chero Cañas esta diciendo
que los desleales (“ruin deslealtad”)
serán encarcelados o se toparan (“férrea
barrera”) contra el muro institucional o la nueva
administración o el nuevo gobierno representado en “su
alta bandera”, recién formado después
de haber vencido y escrito con sangre su propia libertad (“con
su sangre escribió: ¡Libertad!”).
En
otras palabras, la recién creada patria ya tiene mecanismos
institucionales para tratar a los ruines “desleales”
desde el día en que la patria o los patriotas pelearon
(“su sangre”) por ser
un país libre y soberano.
Como ven, la literatura, es muchas cosas, pero
sobre todo un medio de comunicación. No se trata de escribir
bien o mal (de hecho, el Himno Nacional esta bastante macheteado
gramaticalmente según los estándares actuales),
de lo que se trata es de ver los modos de cómo la literatura
transmite un mensaje, un sentimiento, un evento, un fenómeno,
un ideal, una pasión.
Las versiones oficiales son las que la casa presidencial
de gobierno expone en su folleto de símbolos patrios. Yo
las he incluido aquí para que vean que esto de leer y analizar
la literatura es como tirar dulces “a la garduña”
desde una piñata, cada quién agarra lo que puede,
lo que le gusta, lo que le ofrece la piñata, o lo que más
le llama la atención.
Las versiones alternativas son mis interpretaciones
personales, no son las buenas, ni las malas, esto es la magia
de la literatura, cada uno ve lo que imagina que el autor le esta
transmitiendo. No existen las buenas o las malas interpretaciones,
aquí cada uno es libre de pensar lo que quiera sobre el
mensaje final del autor, solo hay que leer bien y darle vuelta
un poco a las palabras y exponer los argumentos de nuestras interpretaciones.
En los próximos dos análisis, estudiaremos
el resto de esta pieza maestra que es nuestro Himno Nacional.
Buenas noches y buena suerte.
Si
tiene algún comentario, haga clic aquí:
josemanuel@intipucacity.com
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