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Marzo 2006
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El Salvador Con Su Gente
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La literatura como medio de comunicación

Por: José Manuel josemanuel@intipucacity.com

Para muchos hablar de literatura es hablar de palabras mayores, para otros, desgraciadamente, la literatura no significa nada.

En este artículo vamos a ver si podemos hacer que nos interesemos todos un poco más por este tipo de arte poco practicado por algunos compatriotas.

Vamos a meternos nada menos y nada mas que con la pieza literaria mas conocida por la cherada salvadoreña, el Himno Nacional de El Salvador, y como les he dicho antes, hablar de literatura es hablar de palabras mayores, pero hablar de nuestro Himno Nacional es hablar del mero mero, o sea a esto no se atreve ni el propio “boss” de la republica, Tony Saca. Lo supera.

Nosotros con humildad, como es nuestra costumbre, vamos a ver que hondas con esta pieza maestra.
Esto es solo un ensayo, sin ambiciones, más que promover la literatura como medio de comunicación para toda la cherada intipuqueña y el resto de adeptos de intipicacity.com.

Después de darle vueltas, decidí esta pieza literaria porque es uno de los “heavy weights” de la literatura salvadoreña y la más conocida por la gente, ricos y pobres. El autor es Juan José Cañas, mis respetos para él.

Este será un ensayo literario compuesto de 3 partes. Esta es la primera.
En esta primera parte, vamos a estudiar, o por lo menos lo intentaremos, las primeras 4 estrofas del Himno Nacional, el coro inicial y los siguientes 3 párrafos. Después en los dos próximos ensayos, estudiaremos las otras dos partes restantes de la letra de esta obra maestra.

-PRIMERA PARTE –

El saludo o coro inicial del Himno Nacional:
Saludemos la patria orgullosos
de hijos suyos podernos llamar;
y juremos la vida animosos,
sin descanso a su bien consagrar.

Versión Oficial:
Interpretación oficial del saludo: “El coro principia con un saludo a la Patria, exalta después el orgullo de ser salvadoreños y nos dirige un llamamiento a todos para que dediquemos la vida al bien de la Nación”.

Versión Alternativa:
Nosotros aquí vamos hacerlo oración por oración:
“Saludemos la patria orgullosos” esta frase se puede ver de muchos ángulos, nosotros vamos a verla desde un punto de vista militar. Teniendo en cuenta que la letra del Himno se crea allá por los años 1875 y 1876, solo un par de décadas después de la independencia, podemos decir que el autor, José Simeón Cañas, un militar de profesión, lo que esta diciendo, en clave casi militar, es “OK, camaradas, ya podemos saludar todos esta “patria”, este terreno es nuestra tierra, tenemos aquí un país, somos libres, y hay que estar orgullosos”.

¿Porqué en clave militar? “Saludemos” es casi una orden en donde el autor sé auto incluye, el resto de la frase (“la patria orgullosos”) fluye a favor de la orden. Sabiendo que Cañas es un militar y un férreo luchador de la independencia, podemos pensar que esta hablando o dirigiéndose a una audiencia mayoritariamente militar. Actualmente esta clave militar ya no se sostiene puesto que el saludo inicial del Himno se utiliza en todos lados, en eventos civiles, en competiciones deportivas, en el inicio de las programaciones de radio y TV, etc. La cherada salvadoreña ya ha adoptado esto como un saludo o canto cotidiano.

“De hijos suyos podernos llamar”, también bajo juicio militar, Cañas desea propagar un sentimiento de hermanos entre los militares para honrar a la nueva madre, La Patria. “Ya podemos llamarnos hijos de la patria salvadoreña” es mas o menos lo que Cañas nos dice con esta frase.
“Y juremos la vida animosos, sin descanso a su bien consagrar” aquí Cañas hace un llamamiento a la lealtad (“juremos”) y al gozo o a la alegría (“animosos”) para llevar el proyecto de país hasta las ultimas consecuencias (sin descanso). Una vez más, sostenemos que se trata también de otra orden casi militar “juremos”, “sin descanso”, “consagrar”, son palabras que contienen un tono que raya el estilo de motivación militar de los últimos años.

Primera Estrofa
De la paz en la dicha suprema,
siempre noble soñó El Salvador;
fue obtenerla su eterno problema,
conservarla es su gloria mayor.

Versión Oficial:
“La primera estrofa enaltece la paz, el progreso y la libertad nacionales. Hay claridad en los conceptos y soltura en el lenguaje”.

Versión Alternativa:
Aquí nuestro autor hace un “quiebre inesperado” y se distancia del tono casi militar del saludo anterior. Con un golpe de pluma magistral, casi mágico, se saca de la manga de la camisa, como un malabarista, esta frase maestra: “de la paz en la dicha suprema”, no solo en la forma de organizar las palabras sino en el contenido de cada una de ellas y como las mezcla: “paz”, “dicha”, ” suprema”.

Si le damos algunas vueltas a esta frase: “en la dicha suprema de la paz” o “en la suprema dicha de la paz”, nos queda una imagen nítida, clara y casi congelada del mensaje: “no hay nada más grande para un pueblo que la Paz” y esa forma de poner las palabras, desordenadas quizás para algunos, es algo tremendamente difícil, reservada solo para los grandes, solo para los maestros. Esta forma de ordenar las palabras y los contenidos no admite mediocridades. Aquí Cañas se luce casi a la perfección. Me quito el sombrero. Esta frase tiene un orden y una secuencia de otro planeta.

“Siempre noble soñó El Salvador” el mensaje aquí, simple y llano, contrasta y enlaza bien con la complejidad de la frase anterior, locuazmente viene a decir “la paz, el sueño permanente del pueblo salvadoreño”.
“Fue obtenerla su eterno problema, conservarla es su gloria mayor”, otra vez, el autor juega sus dados magistralmente y cierra este párrafo con un toque que suena suave al oído, pero muy crudo y realista (problema), contrastando con el idealismo de “dicha”, “suprema” y “paz” del principio, para comunicarnos que la paz, la cosa mas dichosa, el sueño mas grande de un pueblo, no es gratis, cuesta mucho sacrificio, dinero y, peor aún, vidas humanas, y por si todo eso fuera poco, el gran desafío no es conseguirla u “obtenerla”, sino “conservarla”. Quizás aquí el autor conciente de las heridas de la guerra por la independencia, nos advierte de los malos tragos que pasa un pueblo cuando vive sin Paz. Ciertamente, crudo, realista y practico, “sin paz la vida es muy jodida”.

Siguiendo con la misma frase, “fue obtenerla su eterno problema, conservarla es su gloria mayor” sabiamente y con un tono casi de profeta, con esa maestría reservada solo para los grandes, Cañas, nos advierte del problemón (eterno problema) que supone vivir sin Paz, y sin embargo, una vez más en la guerra de finales de los 70s y principios de los 90s volvimos a pasar el sufrimiento de la ausencia de la “Paz” y “obtenerla”, o mejor dicho “re-obtenerla” costó más 100.000 vidas humanas. “Palabras mayores” de Cañas.

Esperemos que esta vez el mensaje de Cañas lo tengan mas en cuenta los políticos antes de hacer locuras, tipo abrir fuego indiscriminadamente a protestantes en manifestaciones públicas, o asesinatos selectivos como la muerte de monseñor Romero, o la masacre de los jesuitas españoles y sus criados en la década de los 80s que metió a todo el país en un “sálvese quien pueda” generalizado.

Segunda Estrofa
Y con fe inquebrantable el camino
del progreso se afana en seguir,
por llenar su grandioso destino,
conquistarse un feliz porvenir.

Versión Oficial:
“En la segunda alude a las sangrientas luchas sostenidas por El Salvador a través de su historia. Es la última una afirmación del respeto que profesa a las demás naciones para el mantenimiento de la paz. La adjetivación es precisa y al mismo tiempo sobria”.

Versión Alternativa:
“Y con fe inquebrantable el camino”, aquí lo que Cañas esta diciendo en lenguaje llano salvadoreño es que hay que volarle ‘riata’, que hay que echarle ‘guevos’, “fe” y ganas al asunto de ser libres y al progreso de la vida como nación (“del progreso se afana en seguir”), que hay un horizonte, un “destino” (“por llenar su grandioso destino”), que puede ser decisivo, determinante y casi nuestro deber, para poder ser finalmente libres y dirigir nuestro propio futuro o “porvenir” (“conquistarse un feliz porvenir”).

Tercera Estrofa
Le protege una férrea barrera
contra el choque de ruin deslealtad,
desde el día que en su alta bandera
con su sangre escribió: ¡Libertad!

Versión Oficial:
“Contiene imágenes brillantes y originales. Son varias amplificaciones. El epifonema con que termina es elegante y expresivo. Sus más bellas imágenes son las siguientes: El Salvador en su alta bandera con su sangre escribió: libertad”

Versión Alternativa:
“Le protege una férrea barrera”, “ contra el choque de ruin deslealtad”, aquí sinceramente el autor se pasa de tuerca en lo abstracto y casi nos pierde en el camino, pero si nos agarramos solo a lo estrictamente literario o gramatical sin entrar mucho en las circunstancias de la época de 1875-1879 cuando se escribió el Himno, podríamos pensar que nuestro chero Cañas esta diciendo que los desleales (“ruin deslealtad”) serán encarcelados o se toparan (“férrea barrera”) contra el muro institucional o la nueva administración o el nuevo gobierno representado en “su alta bandera”, recién formado después de haber vencido y escrito con sangre su propia libertad (“con su sangre escribió: ¡Libertad!”).

En otras palabras, la recién creada patria ya tiene mecanismos institucionales para tratar a los ruines “desleales” desde el día en que la patria o los patriotas pelearon (“su sangre”) por ser un país libre y soberano.

Como ven, la literatura, es muchas cosas, pero sobre todo un medio de comunicación. No se trata de escribir bien o mal (de hecho, el Himno Nacional esta bastante macheteado gramaticalmente según los estándares actuales), de lo que se trata es de ver los modos de cómo la literatura transmite un mensaje, un sentimiento, un evento, un fenómeno, un ideal, una pasión.

Las versiones oficiales son las que la casa presidencial de gobierno expone en su folleto de símbolos patrios. Yo las he incluido aquí para que vean que esto de leer y analizar la literatura es como tirar dulces “a la garduña” desde una piñata, cada quién agarra lo que puede, lo que le gusta, lo que le ofrece la piñata, o lo que más le llama la atención.

Las versiones alternativas son mis interpretaciones personales, no son las buenas, ni las malas, esto es la magia de la literatura, cada uno ve lo que imagina que el autor le esta transmitiendo. No existen las buenas o las malas interpretaciones, aquí cada uno es libre de pensar lo que quiera sobre el mensaje final del autor, solo hay que leer bien y darle vuelta un poco a las palabras y exponer los argumentos de nuestras interpretaciones.

En los próximos dos análisis, estudiaremos el resto de esta pieza maestra que es nuestro Himno Nacional.

Buenas noches y buena suerte.

Si tiene algún comentario, haga clic aquí: josemanuel@intipucacity.com

© Copyright-2003 Carlos A. Velásquez