PESE
A LOS RIEGOS, WALTER TEJADA DEFIENDE A LOS SUYOS CON UÑAS
Y DIENTES
Por:
José Manuel (Salarruepucá)
uno de los mejores escritores del "Gran Arco de la Boca"
de este nuevo siglo, con su estilo tan peculiar de expresar las
cosas se ha ganado el corazón de muchos salvadoreños
que visitan este portal cibernético.
Sin
adjetivos ni adornos, el “maitro” se llama Walter
y se apellida Tejada y siguiendo con nuestro
añorado y folclórico lenguaje salvadoreño,
en esta cuestión (ahora entramos a esa cuestión),
él no se anda “con piricuacadas”.
Lo tiene claro como los cinco dedos de la mano.
A
pesar de que se juega su puesto de Vicepresidente del Board de
unos de los candados más ricos del mundo, Arlington
County, el Sr. Tejada ha dado la cara, saliendo al cuadrilátero
a fajarse en contra de las medidas de algunos condados del estado
de Virginia y a favor de los siempre indefensos inmigrantes sin
papeles. Como de costumbre, mis respetos para este salvadoreño
de pura sangre, 100% cacahuira.
Lo
que ha dicho el Sr. Tejada es para quitarse el sombrero sobre
todo porque en estos días feos eso de andar defendiendo
a los pobres indocumentados desde un puesto público, le
puede costar la cabeza, cosa que al Sr. Tejada no parece importarle
demasiado. Este cacahuira es valiente. Es una especie de Robin
Hood moderno de los derechos de los latinos en la parte norte
del estado de Virginia.
En
reacción a las medidas anti-inmigrante de algunos condados
del Estado de Virginia, el Sr. Tejada ha dicho abiertamente sin
titubeos, ni temblequeras, que (no me atrevo ni a traducirlo)
“Arlington will continue to
be a welcoming and inclusive county. What Loudoun and Prince William
counties are doing is government-sanctioned xenophobia at its
very ugliest”.
Para
los que pasamos el test de ESL el mensaje es claro, rotundo y
rompedor. Para los que no han pasado el examen de ESL, el mensaje
del Sr. Tejada es poema para los que creemos en la dignidad de
los individuos, sobre todo la de los más débiles
como son los “sinpapeles”: “Arlington
va a seguir siendo tierra de bienvenida e inclusión. Lo
que están haciendo los candados de Londoun y Prince William
es utilizar el poder para practicar xenofobia institucional, en
la forma más gacha posible”.
Parece que nuestro compatriota, no únicamente nos está
defendiendo, sino que además les está “volando
riata”, a todos aquellos que ven en los
inmigrantes un terror, cuando en realidad la inmigración,
legal e ilegal, no es más que una pieza inherente dentro
de este nuevo mundo globalizado.
La
inmigración está casi por encima o por debajo, como
Ud. prefiera, del bien y el mal, y es un fenómeno casi
“inatajable". No sé si “inatajable”
es la palabra adecuada. En todo caso, lo que quiero decir es que
el fenómeno va seguir mientras el mundo tenga esos desniveles
abismales entre norte y sur. Cualquier bestia salvaje, se desplaza
de aquel lugar donde ya no hay comida al otro donde si la hay
y es capaz de dejarse literalmente el pellejo para conseguirlo.
El ser humano no es una bestia salvaje, aunque a veces se comporte
como tal o peor, pero este principio básico de la vida
también aplica para él.
Los
que ven un espanto en la inmigración no son más
que unos visionarios que propagan la religión del miedo
y la amenaza basándose en un pasionismo medieval y primitivo
que en nada ayuda a resolver el problema de fondo. Irónicamente,
estos personajes “anti-inmigración” son los
primeros beneficiados, por ejemplo, en todo el sistema de precios
bajos, o modernamente bajos, de los productos primarios y secundarios
dentro del círculo del gran consumo a nivel nacional, gracias
a la mano de obra barata de los inmigrantes, legales e ilegales.
Sí
ellos, los aterrados por la inmigración, por ejemplo, compran
zapatos, calcetines, verduras, huevos, pan, carne, un servicio
de catering, un arreglo de su casa, de su carro, un Big Mac, o
cualquier otro producto o servicio del sistema primario o secundario
“Made in the US” ellos se están beneficiando
de un PRECIO más barato, o mejor dicho técnicamente,
más competitivo, gracias a la mano de obra de los inmigrantes
quienes son, en su mayoría, los que intervienen en la elaboración
y ejecución de este tipo de productos y servicios.
Todo
el capitalismo americano, encabezado por el Sr. Michael R. Bloomberg,
ha dicho abiertamente que para que EE.UU. sobreviva económicamente
en este nuevo siglo (viendo de reojo al otro gran gigante: China)
se “necesitan anualmente más
de 700,000 inmigrantes, cualificados y no cualificados”.
La cita es directa del Sr. Bloomberg durante un congreso con todas
las gremiales empresariales de EE.UU. en Julio de 2007 en la ciudad
de Nueva York.
La
inmigración al final podría reducirse a una especie
de lógica capitalista (con un toque humanístico),
que beneficia globalmente a los países más ricos,
con precios más competitivos y sangre fresca y trabajadora
para darles el “edge” competitivo que necesitan para
mantenerse en la cúspide, y a los países más
pobres, con unas remesas anuales que sobrepasan los 300,000 millones
de dólares, una incomparable y formidable inyección
de oxigeno económico que alivia la miseria en los países
más pobres. El Salvador es un claro ejemplo de ello.
Buena
parte del problema de la ola anti-inmigrante en EE.UU. y
otros países como Francia, Holanda, Australia, etc.
es que ésta obedece al miedo del electorado autóctono
local que se ve desplazado de su entorno y de su trabajo
por los nuevos inmigrantes que vienen con ganas de trabajar
a cualquier precio, y con unas costumbres lingüísticas
y culturales distintas. Si a eso, además, le añadimos
algunos niveles de delincuencia y criminalidad por parte
de los Medios de Comunicación, esto se vuelve caldo
de cultivo para fomentar un pasionismo de miedo y amenaza,
que, ese electorado autóctono, asume sin mayor análisis
más que aquel basado en el miedo prehistórico
del ser humano primitivo, pensamiento que es al final lo
que les moviliza proclamando “invasión”
y a lo que, en parte, obedece el político de turno,
con unas medidas xenofobitas a las que denuncia y ataca
valientemente nuestro amigo Walter Tejada.
De
izquierda a deracha:
Wendy Velásquez, Walter Tejada Y Eber Velásquez
Un
grupo de amigos(as) se reunieron en el SoBe’s Restaurant
en Arlington Virginia para apoyar la reelección del
señor Walter Tejada y a la misma vez recaudar fondos
para su campaña política.
El
Sr. Tejada se está jugando literalmente el pellejo como
Vicepresidente del Contado de Arlington, yendo a contracorriente
de ese electorado autóctono, bien organizado, que repudia
a los inmigrantes. Podría optar por quedarse calladito
y no hacer mucho ruido, para asegurar su puesto mas tranquilamente.
Pero el Sr. Tejada, lejos de quedarse callado y cruzar los brazos,
saca su izquierda y mete un guantazo frontal directo a la cara
de estos grupos conservadores anti-inmigrante. Así es él
en esta delicada cuestión, prefiere pelear hasta la muerte,
en lugar de mirar para otro lado y traicionar sus raíces,
su gente, su pasado, sus ideales, su familia, sus amigos, su “propio
yo”.
Es
mucho más que admirable la acción de Don Walter,
antepone sus principios a favor de los inmigrantes, que en su
gran mayoría son de “PRS” (Pura Raza Salvadoreña)
a la política de quedarse callado y no molestar ese canto
de repudia por parte de ese electorado autóctono anti-inmigrante,
algo que está de moda, ahora más que nunca, en todo
Estados Unidos, cuando la Inmigración en este país
sigue siendo parte de la esperanza de su futuro.
Yo les hice una pregunta sobre los indocumentados
en Virgina y en EE.UU. a los candidatos (demócrata y republicano)
de mi distrito en Prince William County, en la que me dicen que
hay que atraparlos como chapulines, sin diferenciar los buenos
de los malos, y devolverlos a su tierra de origen, por que según
ellos, los hermanos “sinpapeles” son ilegales.
No
me ha quedado de otra que cambiarme de residencia al contado de
Arlington. Ahí pienso votar a favor de Don WALTER TEJADA.
Él se lo merece y nosotros lo necesitamos.