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A
raíz de una promesa hecha al Sr. Carlos Velásquez
el 4 de marzo de 2007 por parte del Sr. Enrique Méndez,
Alcalde de Intpucá, de publicar las cuentas de las fiestas
patronales de marzo 2007 en
www.intipucacity.com
, se han desatado una polvareda y una cadena de comunicaciones
internas entre el equipo editor de esta casa y el Sr. Méndez,
en la que éste último intenta dar su versión
de los hechos sobre las cuentas de las fiestas de marzo de 2007.
El
alcalde ha querido justificar, o más bien salvar los platos
rotos, de por qué ha incumplido su promesa de publicar
las cuentas de las fiestas del 2007. La publicación de
las cuentas de la Alcaldía Municipal supondría una
apuesta decidida para este alcalde y para los próximos
por la transparencia en la gestión económica del
pueblo, algo que esta casa le ha venido solicitando al alcalde
permanentemente desde que fue reelecto por tercera vez en marzo
de 2006.
Como
siempre, el objetivo de este reportaje no es el de atacar a nadie,
sino el de informar a todos nuestros lectores sobre los acontecimientos
de nuestro pueblo, incluido el funcionamiento y la eficiencia
económica de las instituciones públicas.
4
de marzo de 2007: La Promesa
El 4 de marzo de 2007, durante la fiesta
en honor a los inmigrantes intipuqueños, Carlos Velásquez
se reunió con el alcalde y su hija Lilibeth Méndez
en la que le pedio al Sr. Méndez un compromiso real para
publicar las cuentas de las fiestas patronales en honor a la transparencia
y al derecho de los ciudadanos a saber como se emplean los “dineros
públicos”. El Sr. Méndez accedió a
la solicitud del Sr. Velásquez. "Con
todo gusto Carlos, yo te lo envío ‘al nomás’
que terminen las fiestas”
gentilmente aceptó el edil.
El
Sr. Velásquez lleva más de la mitad de su vida en
el norte, sumergido entre americanos anglosajones, de esos serios
y puntuales, en una cultura bastante diferente a la nuestra. “Chévere”
dijo, ya tenemos exclusiva y precedente para publicar ese material
económico de la Alcaldía para nuestros lectores
y se fue directamente a publicar una nota de aviso en la página
principal de intpucacity.com, creyendo en la buena fe y la palabra
de honor del Sr. Méndez.
“En unos días, las
cuentas de las Fiestas Patronales de Intipucá de Marzo
de 2007” rezaba la
nota.
Ha
pasado ya cerca de medio año y las cuentas no aparecen
por ningún sitio. Quizás el culpable de todo esto
no sea el Sr. Mendez, quizás sea un problema de percepción
o comunicación cultural entre el Sr. Méndez y el
Sr. Velásquez. Quizás el problema radique en esa
pequeña frase tan bonita y tan salvadoreña que tanto
utilizamos en nuestro vocabulario intipuqueño: “Al
nomás...”. Si se ha estado mucho tiempo fuera del
país conviviendo en una cultura más exacta en cuanto
a la medición del tiempo y el espacio, como es el caso
del Sr. Velásquez, esta frasecita puede jugarle a uno una
mala pasada ya que su significado real en la cultura salvadoreña
podría abarcar un intervalo de tiempo de unos cuantos minutos
o un par de meses, y en casos más extremos, puede llegar
a cubrir el infinito, como era el caso de los préstamos
del Chero Charamil.
15
de Marzo 2007: Conversación Telefónica
Aunque un tanto americanizado, como dicen
por ahí, pero todavía con algunos reflejos para
entender ese lenguaje cultural tan presente como impreciso en
nuestra vida cotidiana, el Sr. Velásquez llamó al
alcalde el 15 de Marzo para avisarle que seguía esperando
el dichoso informe. Esta vez el Sr. Velásquez había
aprendido la lección: no estaba dispuesto a recibir respuestas
escuetas como “ahí
te lo mando pues”,
“ahorita en unos dillitas,
ombe”, o la otra gran
frasecita reina de las inexatitiudes en el tiempo “se
lo paso la otra semana”.
Esta última frase, junto a “el
otro año” son
mis favoritas porque en realidad no dicen nada sobre “el
cuando” exactamente algo va a pasar o ocurrir, ya que la
“otra semana”
puede ser la siguiente inmediatamente después de la actual
o cualquier “otra semana” en el infinito horizonte
del tiempo.
Esta
vez el Sr. Velásquez había conseguido una promesa
del alcalde encajada en un tiempo de espacio más preciso:
“Yo te envío ese estado
de cuentas a fines de este mes de marzo”, dijo
el alcalde, no sé el tono que empleó porque yo no
estaba presente en la conversación, y la grabación
no es de muy buena calidad.
Habíamos
pasado de un escueto “al
nomás...” a
una promesa más exacta: “para
fines de este mes de marzo”.
Como de costumbre, la tierra dio sus 31 vueltas de rotación
respectivas durante el mes de marzo para empezar de cero un nuevo
ciclo lunar en el mes de abril y estábamos en las mismas
de antes: las cuentas no aparecían por ningún lado.
1
de Abril 2007: Conversación Telefónica
Bastante paciente pero con la cabeza un
poco alborotada, el 1 de abril el Sr. Velásquez nuevamente
llama al alcalde para ver “kiondas” con las cuentas.
Otra vez en guardia para que no le colara otra de esas frasecitas
inexactas en el tiempo, típicas también de nuestros
amigos los mexicanos, en especial, aquellas de Mario Moreno Cantinflas
(órale pues, agorita nomás), el
Sr. Velásquez le arranca otra promesa bien definida en
el tiempo: “El 12 Abril te
las mando con tu papa [Valentin Velásquez]”
dijo esta vez el alcalde.
El
Master me llamó y me dio señales de que, esta vez,
no se tragaba el cuento. De todas formas esperó la llegada
de su padre a Virginia, EE.UU. el 12 de abril de 2007. Cuando
el Master preguntó a su padre donde traía las cuentas
de las fiestas de Marzo de 2007 que le había dado el Sr.
Mendez para publicar en su portal de Internet, Valentín
Velásquez dijo “que cuentas, hijo”. El Sr.
Velásquez padre no tenía ni idea de que cuentos,
digo cuentas, le estaba pediendo su primogénito. Por tercera
vez, el alcalde incumplía su palabra.
Después
de este último episodio, el Master estaba, no sé
que palabra escoger para resumir su estado de frustración:
entre enojado, triste, engañado, vacilado, malparado, puteado,
encabronado, etc. Creo que fue una mezcla de todas. Yo en ese
momento estaba en Washington DC y le dije al Master “por
qué no llamábamos al Alcalde para ver si necesita
alguna ayuda técnica para componer el informe”. El
master dijo que no, “que el alcalde nos estaba vacilando
todos”, resumió en un tono de hombre desconfiado.
19
de Junio 2007: Publicación del Artículo “¡¿Qué
pasa señor Enrique Méndez?!”
Un mes después del último vacile del alcalde, a
mediados de Junio, al verse obligado a dar la cara de por qué
no llegaba el dichoso informe de las cuentas, el Master saca el
artículo
“¡¿Qué
pasa señor Enrique Méndez?!”
en el que habla de la promesa incumplida por parte del alcalde.
20
de Junio 2007: Primera Reacción de Méndez al artículo
El 20 de junio unas hora después de publicar el artículo,
intipucacity recibe una comunicación por email del alcalde
en le que dice “primeramente
felicitarte por tu pagina, lastima que caresca de credibilidad
algunas notas que pones en ella, yo creo que para ello antes de
publicar alguna nota como esta, tuvieras mejor certesa de lo que
vas a publicar, para no caer en mentiras”. A
lo que el Master rápidamente contesta: “Yo
respeto su punto de vista. Pero le pregunto ¿Usted me prometió
que me iba a enviar el reporte de las fiestas? Y ¿Donde
esta señor Méndez?”
21
de Junio 2007: Segunda Reacción de Méndez al artículo
En la primera reacción del Sr. Méndez pensamos que
habíamos entrado en el típico pulso del “poder
político” y el “poder de la prensa”,
claro dentro de la modestia de un pequeño pueblo como el
nuestro. Pero el día siguiente, el 21 de Junio, el edil,
probablemente asesorado por la brillantez de su hija Lilibeth,
da un giro de 160º en el tono empleado anteriormente y manda
otra carta en la que manifiesta:
fijate que con lo de las fiestas patronales,el
señor tesorero don francisco martinez lo mordio un perro
con rabia el martes en la noche,y por eso no vino a la reunion
del consejo si no ya te lo hubiera hecho llegar para que lo publiques,yo
creo que ya te lo he dicho ni mi esposa ni yo somos del comite,antes
ella era la tesorera,pero por los mismos chambres le dije que
no los metieramos al comite aunque si los apoyaba en lo que me
solicitaban,
Esta vez, el alcalde justificaba que la razón de la demora
de la publicación de las cuentas se debía a la mordedura
de un perro con rabia al asesor tesorero, Francisco Martínez,
el día martes 19 de junio.
24
de Agosto de 2007: Comunicado del Sr. Méndez:
Como si las “justificaciones”, los “titubeos”,
los “amagues”, las “intentonas”, etc.
para entregar un simple informe de cuentas no fueran suficientes
todavía, ayer el 24 de agosto, este medio digital recibe
otro comunicado justificando la demora:
Espero que estes bien al lado de tu
familia ,pues fijate que con lo del gasto y recaudado de la fiestas
de marzo pasado todavia yo lo estoy esperando por que tambiense
avecinan ya las nuevas fiestas y hay que comenzar a organizar
el nuevo comite de festejos patronales y necesito saber cuanto
se recaudo y cuanto se gasto para ver si les sobro o hiso falta
para pagar habian quedado de enviarmelo este jueves pero quizas
por lo del huracan no me lo entregaron pero al nomas tenerlo te
lo enviare
El
edil dice ahora que él mismo también necesita saber
como andan las cuentas para volver a planificar las del 2008 y
que esta vez el retrazo se debe “quizás” al
huracán Dean que ha afectado el departamento de la Unión.
Parece
que los cuentos del alcalde para justificar el retrazo de las
cuentas no tienen límite: “Mordeduras de perro”,
“el huracán” y otra vez nos mete el gol de
la famosa frasecita del principio de todo este enrollo que a mi
tanto me gusta “al nomás...”,
que, como ya he dicho antes, en nuestra añorada cultura
salvadoreña puede significar unos minutos, unos cuantos
meses y, en los casos extremos, toda una eternidad como en el
caso del Chero Charamil. Sólo el tiempo nos dirá
si estamos ante un ejemplo de esté último caso.
Yo
lo dejo aquí, que cada quien saque sus propias conclusiones.
Buenas
noches y buenas suerte.
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