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se suma a la participación y recomendación de los
medios para ayudar a frenar el mar de violencia que golpea el
país.
El problema de la violencia actual, como todos sabemos, es un
fenómeno nuevo que empezó a mutar descontroladamente
como un cáncer monstruoso hace unos 6 años, debido
a una serie de cuestiones, de las cuales menciónanos solo
las más importantes:
1) La deportación
“sin control” de salvadoreños con sendos registros
delincuenciales
2) La excarcelación de presos como consecuencia de la reforma
judicial y penitenciaria
3) La coordinación entre las pandillas, el crimen organizado
y el narcotráfico
4) La corrupción de los funcionarios públicos
5) La falta de estrategia o previsión por parte del Estado
6) La falta de medios y dinero para atajar el problema
7) Un largo etcétera que podría cubrir unas cuantas
páginas
Con datos
sobre la mesa, hoy por hoy, nuestro querido El Salvador tiene
el segundo puesto con 11 homicidios de media a diario en su balance
criminal en lo que va de año, solo por detrás de
Venezuela, que encabeza la lista con 25 asesinatos diarios, en
todo el continente Americano. Por el contrario, Canadá
es el país menos violento con un total de 2 homicidios
en lo que va de año.
Bueno, no le vamos a echar las culpas a nadie porque ahora corre
más urgencia contribuir en la búsqueda de soluciones.
¿Que se puede hacer? Bueno nosotros antes ya habíamos
hablado de sacar los tanques y los aviones a la calle, además
de adoptar otras medidas, quizás, un poco más creativas,
curiosamente muy parecidas a las del Boss, del cual ahora hablamos.
El Embajador Americano, el Sr. Douglas Barclays, para que nos
vamos a engañar, tiene más información sobre
estos temas que el propio Fiscal General del Estado, dijo en uno
de sus discursos más críticos con el Gobierno Saca,
que el problema era más bien un problema de dinero y voluntad,
como bien se desprende de algunas de sus frases más enérgicas:
“Where
is the massive public condemnation of violence and pressure on
your elected officials”?
“Where
is the political will to deal with this problem and solve it ---
now”?
“The
Government must present a unified, comprehensive, and integrated
anti-crime and security program and must find the resources to
fund it. Now”.
“And
when I say the government, I mean all the branches – Executive,
Legislative, and Judicial, national and local”.
Al parecer,
el Sr. Douglas está poniendo a parir a todo el Gobierno,
los partidos políticos, los empresarios, y a los demás
implicados en este problema, o sea todos. No me atrevo ni a traducir
las lanzas del Embajador. Ese tono resolutivo y raso da hasta
miedo. Después de su discurso, casi como por arte de magia,
todos los medios, los partidos políticos, el Gobierno,
los empresarios, todos, se han puesto hablar de buscar consenso
para abordar el problema en un plazo de dos o tres semanas. A
nuestro amigo Rene Figueroa, Ministro del Interior, no le tocó
más remedio que convocar al FMLN y el CD a la mesa de negociaciones
para participar codo con codo al lado del gobierno en el Plan
Antiviolencia. Es interesante ver como cuando habla el “Boss”,
todos nos ponemos firmes y cuadrados. Como dirían los cheles
“the Boss is the Boss”.
El Sr. Barclays,
a parte de que le gusta mandar y que se le obedezca, dice que
adora a El Salvador y va más allá de sus funciones
normales como diplomático. El 23 de Octubre citó
a todos, la Asamblea Legislativa al completo, grandes empresarios,
miembros del Gobierno Saca, y otros grandes personajes del país
en su gran morada, THE U.S. EMBASSY. Los pasó a todos por
lejía, menudo repaso les metió a todos el abuelo,
para que se pusieran de acuerdo sobre el Plan Integral Antiviolencia
que necesita el país.
Nosotros
no pudimos acudir al evento, al no ser todavía un periódico
acreditado con todos los adornos legales. Sin embargo, haremos
nuestra labor como medio (de pueblo) para unirnos a la estrategia
en contra de la violencia que sacude a todo el país.
Las medidas:
1) Lo primero
es buscar las vías del financiamiento, o sea de donde sale
el “billete” para implementar ese Gran Plan Antiviolencia.
Desgraciadamente, sin dinero no vamos a ningún lado. Según
Barclays, hay 150 millones de dólares que se deben al Estado
por parte de las empresas más grandes del país,
debido a los retrasos en los pagos de los impuestos. Por otro
lado, se habla de un impuesto “especial antiviolencia”
que nadie está dispuesto a pagar, sobretodo, los grupos
y familias más solventes. Es natural, los ricos, no esperan
al Estado, ellos mismos se pagan su propia seguridad, ya la mara
no perdona, menos aún a los que más tienen). En
resumidas cuentas, si no hay dinero para implantar las medidas
antiviolencia, éste se debe sacar del propio presupuesto
del Estado en detrimento de otras partidas presupuestarias: de
los Sueldos, de las Reuniones del Gabinete, del Ministerio de
Relaciones Exteriores, de la Corte Suprema de Justicia, del Tribunal
Supremo Electoral, de donde sea, puesto que esto es ahora mismo
el problema numero uno. Las medidas actuales no atajan el problema,
se necesitan más medios y sin (más) dinero es imposible
implementar esas medidas efectivas que todos queremos.
2) Resuelto
el financiamiento, hay que ver si llega a todo, o a parte de lo
que se quiere hacer y priorizar. Se habla de más cárceles,
más jueces, más protección de testigos, más
policías, más unidades patrulleras, más aparatos
tecnológicos, etc. Esto cuesta dinero y hay que ordenar
las prioridades con algún tipo de criterio lógico,
según las zonas más castigadas (oriente, centro,
occidente, etc.), las más estratégicas (aeropuertos,
puertos, etc.), zonas productivas (maquilas, zonas francas, etc.).
Así se aprovecharan mejor los recursos. Recordemos que
el dinero en nuestro país ha escaseado toda la vida, y
aunque ahora estamos “casi un poquito mejor” que antes,
el dinero hay que emplearlo de forma eficiente y racionalizada.
3) La Asamblea
Legislativa y el Gobierno deben poner las leyes y los medios para
su implementación. Si sólo se aprueban las leyes
y no se ponen los medios, al final, nos quedamos como estábamos.
No se puede legislar, por ejemplo, sobre corrupción si
no se nombra una unidad anticorrupción bien dotada y estructurada
con un fiscal especialista anticorrupción a la cabeza y
un equipo humano capaz, con buenos recursos tecnológicos.
4) Agilidad
en los registros de lugares sospechosos, puesta en marcha de escuchas
telefónicas de corruptos y mafiosos, confiscación
de teléfonos celulares en las cárceles, coordinación
entre jueces y cuerpos de seguridad, mecanismos de detección
de movimientos dudosos en las cuentas del sistema bancario, congelación
de cuentas de individuos, empresas y grupos involucrados en el
narcotráfico, lavado de dinero y corrupción, etc.
Toda esta movida requiere nuevas leyes, nuevas herramientas, nuevos
canales de comunicación y una coordinación de todos
los actores implicados para poner freno a este circo bárbaro
de violencia.
5) Inversión
en tecnología punta para la recogida y presentación
de evidencias y pruebas contra el narcotráfico, el crimen
organizado, las mafias violentas, y maras delincuenciales. Si
se quiere combatir el narcotráfico por ejemplo, hay que
comprar o equipar helicópteros y aviones con tecnología
de infrarrojos para gravar y vigilar las costas y los puertos
que son los principales puntos por donde entra la gran parte de
la droga al país.
6) Hay que
invertir más en la formación y en el entrenamiento
de los cuerpos de seguridad, e inyectar más medio en los
juzgados. La cola de casos pendientes en los juzgados es interminable
y los jueces dicen que están desbordados.
7) Fomentar
la formación profesional de los jóvenes para disminuir
las posibilidades de que terminen cayendo en los propios planes
de formación de las maras.
Bueno esta
lista de medidas también podría legar a cubrir muchas
paginas. El Gobierno, la Asamblea y todos los que están
al mando del país, deben de saber que es imposible hacer
todo lo que se quiere, dado que los recursos económicos
son muy escasos, de ahí la necesidad de racionalizar las
prioridades.
Por otro
lado, debemos ser realistas, este problema empezó débil
en algún momento de la historia hasta llegar a convertirse
en el monstruo que ahora es, después de años de
mutaciones. Por eso pensar que el problema va a desaparecer en
5 semanas es sencillamente imposible. Este monstruo es un botijo
gordo y forzudo. Habrá que hacerle “guevos”
para echarlo abajo.
Nos súmanos
al abuelo Barclays y esperamos que todos actuemos con la parte
de responsabilidad que a cada uno de nosotros corresponde en este
momento crucial.
José
Manuel
"Salarruepucá"
josemanuel@intipucacity.com
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