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Habido
mucho revuelo a raíz del artículo
"Los
terroristas de nuestros bolsillos"
, escrito por Carlos A. Velásquez "El Master",
fundador de esta casa. Efectivamente, el artículo es duramente
critico con la aerolínea TACA. El Master hace un paralelismo
entre el terrorismo, el económico, que según él,
practica TACA y el terrorismo, el que masacra a inocentes, del
9/11. El artículo ha sonado hasta en la radio y ha habido
un lector muy fiel que se ha empleado a fondo en la defensa de
TACA. El lector parece conocer bien la problemática, y
a juzgar por el nivel de pasión que hace en la defensa
de la aerolínea, sospechamos que podría tener alguna
vinculación con TACA. Le agradecemos que nos haya ilustrado
con su punto de vista, está en su derecho. Nosotros lo
hemos debatido en nuestras reuniones y una vez más ha prevalecido
la prioridad de informar sobre todas las demás.
En esta chanchona informativa, publicamos
voces y opiniones discrepantes, todo con la finalidad de fomentar
el debate constructivo y la diversidad de critica, cosa que en
muchos sitios por desgracia escasea.
Me ha pedido la Dirección que analice el caso y dé
mi opinión al respecto.
El problema de TACA no es que sea una empresa
terrorista. Esa es solo una metáfora por parte del Master,
quizás, un poco desmedida.
EL problema de TACA, o mejor dicho el problema
de los clientes con TACA, no es uno, son varios:
1)
Precios Excesivos debido al MONOPOLIO de TACA en toda
el territorio Centroamericano. En Centro América TACA es
la reina del mambo. No se puede volar en el territorio Centroamericano
si no es con TACA. El mercado EE.UU.-Centro América se
lo reparten casi de forma exclusiva entre TACA y American Airlines.
En un intento por parte del Gobierno Hondureño para liberalizar
los cielos de ese país, el Sr. Abel García Bonilla,
gerente general del Grupo TACA en Honduras, dijo que liberalizar
el mercado del espacio aéreo “no esta en el beneficio”
de aquel país porque dañaría las relaciones
de TACA y las instituciones turísticas hondureñas.
Respecto al mercado EE.UU.-El Salvador, el caramelo de TACA, aquí
también hay como mínimo indicios o restos de MONOPOLIO
que el Gobierno de El Salvador permite, bien por pasividad, falta
de leyes o escasez de competencias de las agencias reguladoras
del país. No hace falta escandalizarse: en las rutas directas,
non-stop, desde las grandes ciudades de EE.UU., donde hay grandes
concentraciones de salvadoreños (Los Ángeles y Washington,
DC.), a El Salvador, con la debida conveniencia de horarios, TACA
tiene prioridad sobre las demás. No objetamos si esto corresponde
a una estrategia nacional por parte del Gobierno para crear más
empleos en suelo nacional, si es así lo endorsamos, únicamente
que el debate hoy aquí no es ese. En el caso de Los Ángeles
– San Salvador el mercado se ha abierto a American y United,
pero TACA goza todavía del factor horario: no es lo mismo
salir a la 1 de la madrugada que a las 6 de la mañana.
En el caso del otro gran mercado, Washington, DC., TACA sigue
teniendo cierta exclusividad, al ser la única aerolínea
con servicio directo. Cómo podríamos llamarle a
esto un “acuerdo”, un “compromiso”, un
“pacto”, una “defensa de lo nuestro”,
o sencillamente un “algo desconocido”, que paradójicamente
no beneficia para nada la estructura de los precios, la mejora
del servicio, la competitividad, ni el libre mercado, cosas que
nuestro Gobierno tanto alardea en promover. El resultado inmediato
de no dejar entrar más operadores directos es que el cliente
sencillamente paga entre un 10% y 15% más por volar en
“lo nuestro”. American Airlines, Continental y Delta,
las competidoras, no se les han aprobado sus peticiones de vuelos
directos desde Washington, DC. United tiene un vuelo directo desde
el Dulles International, pero que casualidad, está operado
por TACA. ¿A quien beneficia esta movida?, a los dueños
y accionistas de TACA. ¿A quien perjudica? a todos los
trabajadores inmigrantes salvadoreños que se ganan la vida
humildemente en el norte. También hay que aclarar, a pesar
de la reciente apertura del mercado, que TACA se ha desarrollado
y consolidado como aerolínea, gracias al monopolio de servicio
directo de estos dos grandes mercados durante muchísimos
años, lo que le ha permitido controlar tarifas a su antojo.
2)
El servicio de TACA es bueno, muy bueno según
para quien. Yo personalmente nunca me he visto atropellado como
cliente, sino todo lo contrario siempre me han tratado como un
gran cliente sin serlo, solo por un tema de apariencia o aspecto
personal. Habré volado unas 5 veces con TACA y siempre
me han tratado con mucha amabilidad. Sin embargo, en esas 5 veces,
no he podido echar la vista a otro lado y he presenciado autenticas
tropelías por parte de TACA y su personal, sobretodo, a
la gente humilde y sencilla, esa que parece llevar todo un circo
de chunches en sus espaldas, a esa gente nuestra humilde y sencilla,
que parece estar un poco desorientada hasta en sus formas de preguntar.
El trato hacia el común salvadoreño por parte de
TACA suele ser normal. Sin embargo, existe un gran número
de situaciones de incidencias, demasiadas diría yo, por
unas razones u otras, en donde al cliente se le trata poco mejor
que a un animal de cuatro patas salido de un corral.
3)
El personal de TACA es un tanto distinto al de otras
como American, Continental o United, sobretodo, en la parte de
los sueldos y beneficios. TACA es una aerolínea pequeña
si se compara con las grandes líneas americanas, y eso
se ve reflejado en los sueldos, en los beneficios y en los planes
de formación de sus empleados. No voy a meterme con los
sueldos y los planes de formación de todas las aerolíneas,
únicamente, me voy a limitar a decir que un empleado que
no esta bien pagado y bien entrenado tiene muchas más posibilidades
de transmitir manifestaciones, vamos a decir, de servicio “normalote”,
por no decir mediocre, al cliente final. Una aerolínea
es sobretodo una empresa de servicio. El producto es “servir”,
y éste ha de estar bien “ensamblado”, “construido”,
o “estandarizado” por parte de los empleados con las
directrices de la aerolínea para que llegue al usuario
final “intacto”, “inmaculado”, de la misma
forma que llega al consumidor cualquier otro producto como un
televisor o un microondas cuando sale de la caja. En TACA esto
sencillamente no ocurre, según el aspecto del cliente y
el número de bultos a sus espaldas y según el estado
emocional del empleado detrás del mostrador, lo pueden
tratar a uno como a un Dios o como un Diablo. Tampoco este es
un problema único de TACA. En todo caso, el servicio de
TACA en la escala comparativa es deficiente según los propios
estudios del sector, el de las asociaciones de agencias de viaje
o las alianzas entre las aerolíneas.
4)
Los problemas concretos más sobresalientes son:
a. Penalización de 50-60 dólares por parte de TACA
al cliente si éste llega hora y media tarde y vuela el
día siguiente.
b. Ninguna compensación por parte de TACA al cliente si
ésta llega 2, 3, o 6 horas más tarde al horario
establecido por problemas internos propios de las operaciones
de la aerolínea.
c. Cuota mínima de pasajeros para emprender vuelo en origines
y destinos centroamericanos. Lo que significa que si la nave no
tiene un mínimo de pasajeros, el vuelo podría cancelarse
de forma arbitraria según unos criterios de ocupación
que ni los propios comandantes conocen. ¿Se imaginan hoteles,
bancos, hospitales, restaurantes, cines, etc. utilizando una lógica
de criterios basada en una ocupación mínima para
llevar a cabo o no el servicio? La aerolínea no ofrece
ningún paquete de compensación para cliente por
estas cancelaciones arbitrarias que a veces practica. También
es verdad que en estos asaltos a los clientes, TACA no es la única
responsable, sino también los Gobiernos de la región
por la falta de leyes en contra de estas practicas abusivas. Estamos
en un mundo neoliberal donde lo que importa es hacer billete,
cuanto más mejor. Si una aerolínea va perder dinero
llevando a cuatro pelagatos del punto A al punto B, podría
optar por cancelar el servicio, para ahorrarse la perdida, claro
si no hay ninguna normativa legal que se lo impida. En países
avanzados, las leyes son claras y el atropello al cliente por
parte de las aerolíneas lo pagan a precio de oro. En nuestros
países por las razones que sean, amiguismos, trafico de
influencias, o falta de denuncia de los medios o asociaciones
ciudadanas, llevamos cierto retrazo en este aspecto.
Hoy
por hoy, TACA tiene una posición dominante en todo Centroamérica.
TACA Internacional, o sea TACA El Salvador, ha creado el “Grupo
TACA”, gracias, entre otras cosas, a los cerca de 2 millones
de salvadoreños que viven en Los Ángeles y Washington
D.C, y al monopolio del servicio directo del que todavía
quedan resquicios, permitido por el Gobierno de El Salvador, durante
muchísimo tiempo. El Grupo incluye: AVIATECA de Guatemala,
LACSA de Costa Rica, la ex SAHSA de Honduras, NICA de Nicaragua,
TACA Perú y TACA Internacional. En el 2000, el Grupo TACA
y American Airlines (desde Miami, el otro monopolio de C.A.) se
repartieron casi el 100% de los cerca de 1.63 millones (año
2000) de pasajeros anuales en todo Centroamérica. Esto
es un “billetal” de dimensiones colosales. Si al Grupo
TACA le tocó, digamos, tirando a la baja, la mitad de ese
pastel, eso podría llegar a ser unos 815,000 pasajeros
transportados por el Grupo TACA, a una media de 350 dólares
por pasajero eso saldría 285.25
millones de dólares, solo en el 2000 para
el Grupo, más las otras fuentes de ingreso como el transporte
de carga, correos, el monopolio de transporte de pasajeros dentro
del territorio Centroamericano y el resto de rutas de TACA. Con
un negocio tan potente, no es de extrañarse que los dueños
y los dirigentes de TACA pongan en “jaque mate” a
los gobiernos de la región por mantener el poderío
de sus flotas intactas. Todos sabemos como funciona la maquinaria
del poder del dinero sobre la clase política y las instituciones
en nuestros países.
Según un informe del Departamento de Justicia de EE.UU.
del año 1998, se consideró como “deficiente”
para la libre competencia en el mercado aéreo de pasajeros
“EE.UU.-Centroamérica” el acuerdo de “combinar
servicios” entre American Airlines y el Grupo TACA ya que
acapararía casi el 100% de la cuota de mercado, lo que
significa que en el mercado EE-UU.-Centro América hay un
nivel de libre mercado reducido a dos TACA y American Airlines.
Lo
que aquí denunciamos no es un acto de terrorismo, sino
la posición dominante del Grupo TACA sobre el mercado EE.UU.-
El Salvador y el gran Monopolio de TACA en C.A, y como eso ha
beneficiado principalmente a los dueños de TACA y perjudicado
a muchos, los usuarios. No vamos a entrar en los detalles de lo
desastroso que es para el mercado, esencialmente para los usuarios,
el tener que soportar un lastre monopolístico. Sencillamente
intentamos informar, o mejor dicho dar a conocer una opinión
sobre TACA, “nuestra aerolínea nacional”, que
nosotros consideramos se ajusta bastante a una desdichada realidad.
José
Manuel
"Salarruepucá"
josemanuel@intipucacity.com
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