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Marzo 2006
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La chonguenga en el Telvis Night Club
Por: José Manuel (Salarruepucá) uno de los mejores escritores intipuqueños

chonguenga empezó a eso de las 10 de la noche. La capacidad oficial del club Telvis se vio desbordada por la voluntad de todos los presentes que acudieron para pasar un rato agradable con sus familiares, amigos, y conocidos al son de las grandes “cumbiotas” de nuestra tierra, y ya de paso echar una mano a los jóvenes “bachis” del pueblo.

Los músicos empezaban a hacer sus pruebas “1, 2, 3, probando”, mientras la cherada empezaba alinearse en la cola de le entrada del Telvis, sin buchinches, ni gritoleras, sino como unos auténticos corderitos. A eso de las 10, la cosa empezó a tronar. Dentro, los cheros empezaron a salir de todas partes, de sus mesas, de la barra, de las sillas, incluso de los baños con los pantalones medio abrochados, dispuestos a no perderse ni una sola pieza sin bailar. Salieron dispuestos a darlo y dejarlo todo en la pista de baile: la suela de los zapatos, los tacones, el alma y hasta la piel en la pista de madera del Telvis. Salieron con la energía de esos potros cuando salen a los rastrojos llenos de pasto verde después de largas semanas de estar encerrados en los establos. Salieron relucientes, con sus crines brillantes y sus colores de gala, dispuestos a disfrutar al máximo entre la música, el ambiente y la cherada.

La ocasión no era para menos. Era una causa noble y había que estar alegre con los nuestro ahí, en un espacio casi de familia, con aroma a Intipucá. Los cheros se balanceaban para pedirles a las chamacas “gusta de un baile, preciosa, muñeca,” o como decía algún que otro, medio americano “would like to step in the dance floor with me”. Las respuestas, claro esta, de toda la muchachada, como es normal en estas ocasiones, eran sobre todo, “vapues, ésta sí”. Auque alguna que otra, como es de esperar, alguna estiradita que siempre se deja aparecer, era algo así como “no, no puedo, estoy cansada”. Por lo demás, todo era bastante placentero y agradable.

La cherada se hizo camino hasta el Telvis en busca de placer, del sano, y las expectativas se cumplieron: se llegó a la máxima recaudación que permitía el local, los 200 usuarios, con una recaudación de 2,000 USD. Así pues la noche transcurrió como estaba previsto: mucha movida de cuerpos en la pista de baile y máxima recaudación para los bachis de Intipucá. Aunque dicen que la nota del “highlight” la puso la invitada de honor, la “repected spouse” del Master. Con su vestido color café tafetán brillante, de una sola pieza, bien pegadito al cuerpo, bordado de negro en la parte superior y los laterales al lado del abdomen, parecía un miembro de la realeza inglesa, mas concretamente a your majesty, Camille Parker-Bowles. Sin embrago, otros dicen que parecía una vampiresa con una elegancia de condesa, ¡realmente no sé dónde esta la diferencia!

Como siempre, los sueltos de lengua, dicen que ella estaba “muy solicitada” y en distintas ocasiones, se vio abrumada por la tremenda solicitud de la cherada para bailar con ella, ya que por lo visto el master estaba hasta arriba atareado con los vueltos del cambio y la avalancha de gente que se le venia encima en la entrada. En cualquier caso la “gran dama de honor” supo estar a la altura. Algo que, por otro lado, a ella no se le da mal. Ella ya sabe navegar en este tipo de mareas, y al final no hubo ninguna gran sorpresa, ni secándolo. Al terminar la cola de la puerta, el Master, hizo acto de presencia junto a su hermosa hembra y todos los pretendientes se volvieron invisibles como por arte de magia.

Finalmente después de todo el gozo y el disfrute de la noche, no se registraron incidentes ni dentro del club ni en las afueras. Todo aconteció con el bullicio normal de cualquier viernes, con la peculiaridad de que en esta ocasión intipucacity.com y el resto de empresas amigas organizaban su primera fiesta con un objetivo benéfico: ayudar al saber de los futuros profesionales del pueblo. No queremos terminar la crónica sin dejar pasar la oportunidad de agradecer a todos los presentes por haber estado ahí participando en el acto, especialmente la comitiva diplomática enviada desde el catón hermano de El Amate.

El equipo de intipucacity.com y el resto de organizadores agradecen profundamente a todos los familiares, amigos, patrocinadores y demás adeptos por haber colaborado en este primer acto de ayuda a los futuros profesionales de Intipucá. Esperamos repetir la oportunidad en el futuro y contar con esa ayuda decidida que nos han brindado. Gracias.

Atentamente,

José Manuel

Si tiene algún comentario, haga clic aquí: josemanuel@intipucacity.com


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