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Antes
de la llegada de los españoles, allá por 1524, nuestras
tribus ya estaban organizados, como lo cita el escritor e historidador
Antonio Cardona Lazo, "en tiempo del dominio español
ya existía el pueblo de Intipucá, anexo a la parroquia
de Conchagua, cuyos habitantes eran indígenas en su totalidad
y no muy numerosos, pues sólo había 19 familias,
compuestas por 94 personas. Por este motivo fue suprimido dicho
pueblo y en 1807, era simplemente una reducción de ladinos
pertenecientes al Partido de San Alejo", relata en un de
sus escritos. Con el fin de cobrar los impuestos, la corona española
se vio obligada a censar evangelizar sus dominios con la inseparable
ayuda del clero, por lo que se obtienen los primeros datos históricos
de Intipucá, desde el 15 de octubre de 1577, cuando perteneció
al curato de San Andrés de Nacahome, en 1596, se incorporó
a la Guardianía de Nuestra Señora de las Nieves
de Amapala. Entre el siglo XVI y XVII, la piratería de
la época, especialmente la inglesa, invadía los
territorios españoles. Intipucá fue saqueada y destruida
por éstos en 1683, cuando estaba asentada en el estero
de las tunas. Para 1689, la iglesia bautizó al pueblo como
"Limpia Concepción de Intipucá", en honor
a la inmaculada Concepción. Para 1760, se contaba con un
aproximado de 60 habitantes y en 1770, cuando pertenceció
al curato de Conchagua se contabilizaban 94 habitantes repartidos
en 19 familias. En 1786 pasó al partido de San Alejo. En
1807 el corregidor intendente de San Salvador, don Alvaro Gutiérrez
y Ulloa, como máxima autoridad colonial, mandá suprimir
este pueblo, por absoluta despoblación, ya no obtenían
los codiciados impuestos. |