| En
el área Washington hay un sinfín de organizaciones,
algunas de abolengo que pregonan "del diente al labio"
que son los defensores, que velan por el bienestar de
su colectividad. Entre esas organizaciones o paladines
hay de diferentes ideologías: derechistas, izquierdistas,
marxista-leninista, comunistas e incluso hay hasta entidades
sodomitas.
La
población salvadoreña en la zona metropolitana
de Washington es la comunidad hispanohablante más
extensa según el reciente censo (U.S. Census Bureau
2010), eso significa que los guanacos cuentan con un valor
adquisitivo mayor que cualquier otro grupo étnico.
Es
una lástima que los salvadoreños y salvadoreñas
que llevan el liderazgo no se puedan poner de acuerdo
para implementar orden y ejercer autoridad en esa comunidad;
creo que las organizaciones o líderes no están
aprovechando ese poder adquisitivo para sacar beneficio
en pro de su colectividad.
En
el sector de Washington se puede organizar un festival
salvadoreño, musical, cultural y gastronómico
—patrocinado por empresas transnacionales de EE.UU.—
con una masiva convocatoria y presentar a los máximos
exponentes de la música . Un festival para el pueblo
donde muchas familias de bajos recursos disfrutarían
el evento sin pagar ningún dólar por concepto
de ingreso. Seguramente, en dicho festival sobrarían
fondos para destinarlos a organizaciones sin fines de
lucro que trabajan para la colectividad salvadoreña.
Sin
lugar a dudas, sería un festival exitoso, sin embargo
para realizarlo necesitamos líderes con vocación
altruista y con cerebro. Lamentablemente, los pocos caudillos
con los que cuenta la comunidad salvadoreña en
el área de Washington están más interesados
en llenarse los bolsillos de dólares antes que
servir a sus compatriotas.
Un
buen ejemplo son los inescrupulosos dirigentes del deporte
que han hecho fortuna; aprovechándose de la humildad,
inocencia o poca escuela que poseen un buen número
de salvadoreños que radican en esta gran nación.
Empresarios se adueñan de la independencia
patria para lucrarse
Todos
sabemos que EE.UU. es un país de oportunidades,
una nación que nos atribuye la coyuntura de buscar
patrimonio; en eso no vamos a desistir. Sin embargo, no
es correcto que una empresa en Maryland se adueñe
de las fiestas patrias para lucrarse con la inocencia
de los nuevos inmigrantes del “Pulgarcito de América”.
Estos
empresarios realizan un festival cada año —y
hacen su navidad— para conmemorar las fiestas patrias
en el mes de septiembre. En donde abarrotan las instalaciones
con miles de salvadoreños que tienen que pagar
$25 dólares de admisión por persona. Y posteriormente,
si desean degustar una pupusa tienen que pagar $5 o más,
un plato de carne con arroz $12 a $15 y una botella de
agua $2 a $4. Esos son algunos de los precios que hay
que pagar para deleitarse en el festival salvadoreñísimo.
La
razón por los precios desmesurados en este festival
se debe a que los individuos que compran o rentan los
quioscos en las instalaciones para vender sus productos
pagan precios descomunales a los ladinos organizadores
. Por consiguiente, alteran los precios a los consumidores
para poder recuperar su inversión.
Se
entiende que en el sistema capitalista un empresario puede
hacer fortuna, si se prestan las condiciones. Sin embargo,
robarle el pisto [dinero] a su propio prójimo no
es parte del sistema capitalista.
"Una
realidad que duele y que ningún salvadoreño
lo manifiesta"
Es
una vergüenza que nosotros los salvadoreños
no tengamos liderazgo absoluto en la capital de esta gran
nación, somos la mayoría pero no contamos
con individuos con genuino liderato.
Asimismo,
no tenemos medios de comunicación salvadoreños
que en verdad se preocupen por su colectividad. Por lo
contrario, hay tenemos al locutor Antonio Aguilar —galardonado
como personalidad radial por el señor Fausto Fonseca,
director de la Liga de Arlington— que ya tiene
tres décadas lucrándose y jodiendo a su
gente, usando como excusa al arquitecto del universo y
sus benditas reflexiones para sacarle los dólares
a muchos coterráneos que están padeciendo
de autoestima.
En
la zona de Washington hay muchos atropellos a nuestra
gente y nadie dice nada. No obstante, hay que entender
las radios que son administradas por salvadoreños,
tienen que prostituirse obligadamente para poder pagar
las horas rentadas. Otros medios como "Radio El Sol"
realizan festivales y vacunan a sus oyentes con una exorbitante
suma de dinero para salir de sus apuros económicos.
Que
bonito fuese que los líderes comunitarios, Consulado
y Embajada de El Salvador se unieran para realizar un
auténtico festival salvadoreñisimo de independencia,
gratuito en el Mall de Washington. |