|
Hace
unos meses realicé un experimento con algunos camaradas
que personalmente creía que eran mis amigos. Sin embargo,
me salió el tiro por la culata.
Llamé
por teléfonos a doce de mis mejores amistades y les dejé
un mensaje, a otros les envié correo electrónico
expresándoles: "necesito un gran favor de
ti, que me lleves al Aeropuerto Dullas el día de mañana
a las 2:00 de la madrugada que voy de viaje a El Salvador".
Cinco
de ellos me contestaron de inmediato, dos ellos me dijeron que
no podían llevarme al Aeropuerto por compromisos personales.
Y, los otros tres me llamaron preguntándome: ¿A
qué hora pasamos por tu casa para recogerte?
Ahí
me di cuenta quienes eran mis verdaderos amigos, de los doce que
llamé sólo cinco respondieron a mi llamado.
Lamentablemente,
vivía en un mundo fingido, los que yo pensaba que eran
mis verdaderos "Panas" o "Cheros" me contestaron
unos días después que había retornado al
país. Y como siempre sus excusas baratas: "disculpa
que cambié de Black Berry", "puchica perdí
my cell", "tengo problemas con el internet", "he
tenido muchos compromisos personales", "estuve enfermo
por varios días" entre otras.
"¡Ojo!",
Yo no percibía que mis doce amigos me contestaran con una
respuesta positiva. No obstante, esperaba una llamada telefónica
para ponerse a mi servicio o excusarse por alguna razón;
hay que entender, no en todas las situaciones poseemos tiempo
para favorecer a las amistades. Pero, si tenemos un teléfono
celular para realizar una llamada para expresar nuestras disposiciones
positivas o negativas. ¡¡quién no tiene
un teléfono celular en la actulidad!!
Un
amigo es alguien en quien podemos confiar, una persona con la
que podemos contar cuando necesitamos ayuda, él es alguien
con quien podemos compartir nuestros pensamientos más íntimos
y de quien podemos aprender. El aprueba nuestro deseo de servir.
Podemos esperar de él una crítica honesta y su actitud
es más profunda que la cordialidad. El valoriza la amistad
como un tesoro personal. Es alguien a quien podemos abrirle el
corazón y quien pone su talento y su capacidad a nuestra
disposición en cualquier momento.
Muchas personas tienen amigos
sólo para su beneficio propio. El interés genuino
se manifiesta en las personas, no en las cosas materiales. Los
individuos que han acudido a la escuela de la vida son personas
ideales para desarrollar una amistad.
Como amigos podemos sentir empatía
y solidarizarnos especialmente con el sufrimiento de quienes queremos
de verdad. Los verdaderos y auténticos amigos tienen la
capacidad de entender y compartir los problemas, los sentimientos,
las alegrías, en fin, las emociones en sí mismas,
pero sin hacer juicios. Cualquier alegría es mucho más
grande, cuando se comparte con alguien; cualquier tristeza es
más llevadera cuando se puede descargar en un amigo ó
una amiga.
La
vida es muy corta, hay que disfrutarla y aprovecharla a lo máximo,
busquemos la felicidad entre las personas que nos aprecian. Por
consiguiente, les aconsejo, hay que escoger nuestras amistades.
Y, a los pseudos amigos mentirosos, charlatanes, sinvergüenzas
y aprovechados; peguémosles una patada en sus extremidades.
Gracias
Adiós hoy puedo pregonar al mundo que tengo pocos amigos.
Empero, los que tengo son genuinos y los podría calificar
de amigos Cinco estrellas, no por su patrimonio o preparación
académica, eso es lo de menos, sino porque están
ahí cuando los necesito.
El
auténtico amigo es aquel que recuerda tu cumpleaños,
te llama para felicitarte en el día de tu natalicio, expresándote:
"Feliz cumpleaños amigo,
¡¡y ya nos estamos haciendo viejo cabrón!!"
|