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Al
otro lado de la cerca en el corral, por unos palos de
mango "chilamates" se encontraba al lado de
su carro rojo, Don Tomas Hernández (QEPD) con su
timbre de voz suave y muy respetuoso decía: "Cipotes
tengan cuidado que con la pólvora no se juega"
Miemtras
que en unos cuantos metros contemplaba a la distancia
desde su casa, sentada en una silla Doña Tomasa
Días (QEPD) expresaba: "Hoy esta más
buena la quema de pólvora; Manuel gastó
un pistal este año"
Otras
señoras andaban desesperadas buscando a sus hijas
adolescentes que no sabían donde se encontraban
y pensaban que estarían observando el espectáculo
que ofrecía el Negro en su barriada. En ese momento
era la oportunidad que aprovechaban muchas jovencitas
para que les bajaran el "calzón" o escaparse
con sus novios para darle fuego al cañón.
Durante
esas horas de la noche cuando el viento chiflaba y una
polvareda del diablo invadía se celebraban muchas
fiestas en el pueblo. En memoria tenemos el nacimiento
navideño de mayor trascendencia que preparaba en
su casa la "señora Enmaria" (QEPD) creo
que así era su nombre. Asimismo, Don Yito Martínez
(QEPD) realizaba una labor excepcional con sus pastorelas
y su fiesta popular en la cual se saboreaban los mejores
tamales de la ocasión. (Don Yito contrataba a las
mejores tamaleras del pueblo.)
Sin embargo, la fiestas de Doña Blanca Ramos (QEPD)
poseían un toque diferente; comida para todos los
que llegaban a su casa, buena música, muchas "bichas"
para bailar que la parranda se extendían hasta
que el último borracho salía gateando en
cuatro patas.
Los
años han cambiado, hoy estamos en un nuevo siglo
y en otro país. Hay que puntualizar que las canas,
arrugas y la celulitis nos están invadiendo. Muchos
de los seres queridos ya pasaron a mejor vida.
Como en todos los años siempre me encanta y disfruto
a lo máximo en compañía de mi media
naranja "Mi Gringa" reunirnos en nochebuena
y año nuevo con mis padres, hijos hermanos (as),
sobrinos (as) y muchas amistades que aprecio. Disfruto
la plática con los adultos que por lo general gira
alrededor de hechos pasados.
Si nos remontamos al pasado podemos manifestar con orgullo
que éramos felices muchos intipuqueños (as)
aunque, éramos humildes viviendo en los arrabales.
Realmente, ¡que eran lindos!
aquellos diciembres (que como dice la canción)
aquellos diciembres que nunca volverán.
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