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Marzo 2006
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“Deambulando por las calles de Intipucá”

Por: Carlos A. Velásquez Blanco (Fundador y columnista de Intipucacity, Director y Productor del programa de televisión "Punto de Vista" que se transmite en el estado de Virginia, además es corresponsal radial de varias estaciones en Latinoamérica)
 

Usualmente cuando visito El Salvador y en principal mi tierra natal la ciudad de Intipucá, me encanta deambular por las arterias principales, creo que se debe a que en mis entrañas anidan recuerdos profundos de mi niñez. Al deambular percibo el desarrollo que ha alcanzado esa cuidad muy emblemática por su gente laboriosa que reside en el exterior del país.

Caminando por la avenida Úrsulo Márquez, percibí la Unidad de Salud, un inmueble con una vistosa fachada. Decidí ingresar al mencionado centro público para percatarme personalmente de los por menores que rigen dicha institución gubernamental. Al entrar a las instalaciones, observé varias madres, muy jóvenes por cierto, que se encontraban embarazadas. Algunas de ellas eran acompañadas por sus 3 ó 4 hijos (los niños se observan anémicos, en sus ojos se reflejaban lágrimas de hambre, y por su condición física parecían niños que vivían en la extrema pobreza). Todas esas mujeres estaban esperando para hacer atendidas gratuitamente por los médicos que se encontraban en esa oportunidad.


Siempre que llego a mi oficina todas las mañanas lo primero que efectúo es enchufarme al internet para informarme del quéhacer en nuestro país en las últimas horas, a través de la radio YSKL. Por cierto, sintonizando la radio un día de estos, escuché a la máxima autoridad de la Iglesia Católica, Monseñor Fernando Sáenz Lacalle exhortando a los buenos católicos que sigan con los mandamientos que impone el Vaticano: No usar ningún método de anticonceptivos porque están en contra de los principios morales que todos los seres humanos poseemos, en especial el derecho de vivir en este mundo, expresaba el Arsobispo.

Una semana después, en la misma estación radial escuché al obispo auxiliar de San Salvador, Gregorio Rosa Chávez manifestando su rechazo al gobierno de El Salvador por no ejercer una política que solucione la pobreza en el país. Rosa Chávez expresó que en El Salvador hay miles de niños que se van a la cama con hambre por no contar con recursos mínimos para alimentarse. Además el flagelo de las pandillas se está proliferando cada vez más en todo la nación donde muchos salvadoreños mueren cada día por la delincuencia común que afecta a casi toda la sociedad salvadoreña, señaló el clérigo.

Analizando a estos patriarcas de al Iglesia Católica por su manifestaciones, yo no comparto su doctrina o filosofía. En otras palabras no les entiendo, me confunden sus comentarios. Primero el Arsobispo dice que hay que seguir los mandamientos de la iglesia; no usar ningún método de anticonceptivos, que todos los seres humanos poseemos el derecho de vivir en este mundo. Después el Obispo expresa, que en El Salvador hay un gran porcentaje de niños que se van a la cama con hambre porque viven en la extrema pobreza; además culpa al gobierno de no hacer nada para bregar con el problema y buscar soluciones. ¡Esta es una bendita contradicción! ¡Yo no entiendo a la iglesia!

Lo que sí entiendo, y muy claro por cierto, que si la Iglesia Romana Católica realizara algunos cambios leves y esenciales en su ortodoxa doctrina, talvez tuviéramos menos niños que se acuesten con hambre por no poseer el pan de cada día; también, menos personas murieran del Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). El Vaticano es el centro de operaciones de la Iglesia Católica, la cual posee un increíble poder en el mundo; tanto que podría ayudar a erradicar la pobreza en el universo. En sus manos ostentan el mecanismo vital para ejecutar un cambio en la civilización humana.

Hay que entender que hay muchos gobiernos en el mundo que son corruptos, no les interesa el progreso del prójimo. "La sociedad que posee educación es difícil de convencer" decía el Doctor Ernesto Guevara de la Serna (Mejor conocido como "El Che Guevara"); "Pero para gobernar es mejor la gente humilde sin escuela, ellos son la presa fácil para comenzar una revolución, la gente humilde no tiene nada y si no tiene nada, no tiene absolutamente nada que perder" era la filosofía del denominado "sanguinario" para un numeroso sector, "El Che".

Lo que deseo puntualizar es que en los países tercer mundistas, donde no se escapa nuestro país El Salvador, hay una cuantiosa de familias jóvenes con poca educación, otros analfabetas (por la mala fortuna de nacer en un lugar equivocado); por consiguiente, no son personas con pensamientos claros, su debilidad o defecto es llenarse de hijos, factor primordial o vía para llegar a la extrema pobreza. Y para complementar, los sacerdotes les inculcan que el uso de los anticonceptivos es estar en contra de los principios de la iglesia. Así como decía Cantinflas: "¡ahí está el detalle!"

De acuerdo con un informe de UNICEF, las tendencias sociales y religiosas, las condiciones del mercado laboral y las políticas del gobierno son los factores determinantes de las tasas de pobreza infantil. En particular, el compromiso político de luchar contra la pobreza infantil y las políticas que se ponen en práctica son las herramientas que pueden crear una diferencia significativa. Según UNICEF, el 45 % por ciento de niños viven por debajo del nivel de pobreza en El Salvador.

Yo personalmente soy un férreo seguidor por tradición de la santa Iglesia Católica, ha sido la religión que nos han inculcados nuestros progenitores. Espero mantenerme con esa creencia o fe cristiana por siempre, me gozo rotundamente cuando el sacerdote en las homilías domina el tema y me cautiva con su oratoria, me ayuda a vivir la fe cristiana.

Desde las entrañas de mi alma guardo una genuflexión y admiración por la mayoría de sacerdotes, son hombres que han dedicado su vida a servir al prójimo, ellos solamente siguen órdenes de las altas esferas. El sacerdote es el representante de nuestro señor en la tierra. Por tal razón, yo siempre estaré otorgándoles obediencia.

Es preocupante, lo que está pasando en esta "civilización" que estamos viviendo. Donde hay tanta pobreza y se está haciendo muy poco para buscar soluciones que nos lleve a mejores tiempos. Aún más cuando las entidades gubernamentales, iglesia y la sociedad en sí, no se ponen de acuerdo. Lo único que hacen es culparse unos a otros. Y los problemas no se solucionan así.

Espero que esos niños que observé en la Unidad de Salud de Intipucá encuentren felicidad, amor y más que todo tengan los alimentos necesarios para poder subsistir. Y no se conviertan en delincuentes comunes, en mareros o pandilleros, aunque es este el sendero que llevan, es la única alternativa rentable que tendrán en su adolescencia: Delinquir en la calle para buscar el sustento diario. En otras palabras, serán los futuros miembros de la "Mara Salavatrucha" o "Mara 18".

El objetivo de este artículo, no es ofender o culpar a ningún sacerdote, monseñor, obispo o arsobispo, simplemente deseo señalar la política estéril que ostenta el Vaticano sobre sus propios feligreses. Este es simplemente mi punto de vista de lo que percibo cuando deambulo por las calles de mi ciudad Intipucá City.

Si posée alguna inquietud sobre este artículo, por favor contacténos carlosvelasquez@intipucacity.com


© Copyright-2003 Carlos A. Velásquez Blanco