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Primera
de Corintios Capítulo 11 Versículo 3: "Así
como la iglesia está sujeta a Cristo, así también
las mujeres lo están a sus maridos en todo". Michael
Scott Doyle un escritor muy recalcado dice que: "El éxito
de un hombre es poseer una buena mujer a su lado". Lo que
estoy expresando son palabras muy ciertas. Esto no quiere decir
que yo soy un filósofo, todólogo, teólogo
o profeta, ni mucho menos que me considere un Robin Hood del Nuevo
Siglo. Simplemente me considero un hombre con una visión
amplia de la problemática del quehacer de mi tierra. De
lo que sí estoy más que seguro (mi madre lo pregona
en ocasiones) que cuando yo nací en una noche de lluvia,
un 31 de mayo de 196(¿?), la señora Juana Hernández
(la "Partera" de aquel entonces), se encontraba muy
solicitada. En esa época habían muchas mujeres esperando
por la cigüeña. Así que mi madre fue la última
en ser atendida por Doña Juana "Partera" Hernández.
Lo bueno de todo esto es que la partera, por su retrazo a asistir
a mi madre, solamente cobró 75 centavos (de Colón)
y una cerveza Pilsener por su servicio de traerme a este mundo.
¡Gracias niña Juana por otorgarme ese privilegio
de decir: "Que dichosa es mi vida"! ... ¡Mi venida
a este mundo fue de oferta!"
Es
alentador saber que el señor alcalde Enrique Méndez
ha viajado hasta los Estados Unidos a tratar de agenciar contribuciones
para fortalecer sus proyectos de desarrollo que él ha mentalizado
para su municipio, por sus tres años más que tendrá
que gobernar a una población disconforme; aunque son la
minoría que no auspician su utopía. Su conducta
está manifestando su deseo de que la población de
Intipucá evolucione en todo los aspectos y principalmente
en la infraestructura, pedestal esencial para anhelar el progreso
de una colectividad.
Don
Enrique Méndez se reunió con varias organizaciones
que se especializan en fomentar ayuda de desarrollo a países
tercer mundistas. Además obtuvo una tertulia con la Organización
de Estados Americanos (OEA). Dicha organización está
dispuesta a colaborar con distintos proyectos del municipio, pero
para eso el señor alcalde tendrá que poseer una
organización que avale sus obras en los EU, que trabaje
en conjunto o de la mano con la comuna para poder beneficiarse
de esos programas de progreso municipal.
Si
observamos la conducta del edil, podemos manifestar que está
pensando como un gran líder. Abraham Lincoln fue un hombre
que dio mucho a los EU; y su ideología era defender a los
individuos más necesitados. Él decía: "Si
a una persona se le da de comer, nunca olvidará lo que
comió. Por ende, será un buen amigo y un aliado
en toda las batallas, el arma letal para los enemigos". Eso
es lo que está haciendo Enrique Méndez, asistir
a su comunidad más necesitada.
Ahora
bien, me pregunto: ¿Dónde se encuentra la organización
que avalará los proyectos de progreso en Intipucá
aquí en los EU? ¿ Estará vigente o dispuesto
este comité para trabajar con el señor Enrique Méndez?
¿Qué ha hacho este comité en los últimos
3 años? Estas y muchas preguntas se hacen una gran parte
de intipuqueños. De lo que sí estoy seguro es que
para que este edil pueda ejercer sus obras necesita una organización
cuya filosofía fuese trabajar para el pueblo y que sea
transparente, que no se crean "Los dueños de Intipucá",
una enajenación mental que ha dañado a los actuales
dirigentes.
Yo
personalmente respeto y admiro a muchos intipuqueños que
han sobresalido en el ámbito empresarial, dicho sea de
paso, hay muchos de ellos que han obtenido un estrato social bastante
envidiable para muchos. A uno de ellos, yo siempre le guardo mucho
respeto, por lo cual, tengo la obligación de otorgarle
pleitesía , me quito el sombrero cuando lo veo (y no es
porque esté llegando a la tercera edad), es al señor
José Jacinto Rivera, un hombre amable, gentil, cortés
y más que todo muy respetuoso con los semejantes. En otras
palabras y utilizando un vocablo de realeza es un caballero y
muy digno representante de la diáspora de intipuqueños
en el exterior.
Con
lo único que no comulgo con el benemérito señor
Rivera, es sobre su conducta de cónyuge, que no pone orden
en su morada. En la biblia dice que: "El hombre es el centro
viril del hogar". Yo me pregunto: ¿Será que
él no lleva los pantalones bien puestos (si necesita una
correa se la podemos proporcionar)? Ustedes tal vez se preguntan:
"¿Qué es lo que quiero decir?" o "¿Qué
estoy preguntando? "
Mi
objetivo personal es expresarle al señor Rivera, que ya
es hora de que se ponga los pantalones. Ya es hora de que diga:
"Voy a dejar que otras personas tomen la batuta del liderazgo
de Intipucá". Lo mejor que usted puede hacer es dialogar
con su ama. La fundación o comité ya está
más quemada que las faldas del volcán Chaparrastique.
Perdieron la credibilidad con la sociedad de Intipucá.
Entienda que con esa actitud que realizaron en las elecciones
pasadas de Intipucá, de invertir unos cuantos miles de
dólares para cambiar el alcalde, les salió el tiro
por la retaguardia (eso lo expresa mucha gente de nuestro pueblo).
Fue un error garrafal haber puesto al indigno señor Hugo
Salinas como candidato para las elecciones pasadas, un individuo
con una inmoralidad vulnerable para la sociedad intipuqueña.
Señor
Rivera, mi propósito no es faltarle el respeto, ni mucho
menos ofenderle, simplemente quiero que ponga su barba en remojo
y diga: "Vamos a acceder o favorecer; que Enrique Méndez
pueda trabajar en la infraestructura de nuestro pueblo".
Eso fuese benevolente para todos nosotros que deseamos una evolución
fructífera del terruño que nos vio nacer.
En
Intipucá hay una Fundación ya establecida con estatutos
y con todas las de ley. Es una lástima que no se está
aprovechando, simplemente por el notable egoísmo que persiste
entre algunas personas.
En
esta instancia me estoy dirigiendo al señor Rivera por
la razón de que él es un individuo pensante, con
una mentalidad que digiere positivismo. Espero que él pueda
ser el cigoñal para poder llegar a un entendimiento.
OXIGENANDO MI CEREBELO
Aceptar
una derrota es de hombres, y es ahí , cuando se conocen
los verdades hombres. Habemos muchos de nosotros que manifestamos
que somos machos y que tenemos huevos. Pero un macho verdadero
es aquel que acepta las derrotas y dice: "Fui derrotado pero
me voy a levantar para demostrar que no soy un fracazado".
Para decir eso, hay que poseer agallas.
Aceptar
quien en verdad somos es muy difícil para muchos de nosotros.
Para aceptar quienes somos, primero tenemos que concebir que no
nacimos en un zócalo de oro, ni tampoco que somos de sangre
azul.
Muchos
de nosotros vamos a la iglesia por ocasiones especiales, una boda,
fiesta rosa, noche buena y otros días festivos. Hay otros
individuos que van a la iglesia, no faltan todos los domingos,
pero cuando se encuentran en el santuario, les dan la espalda
a su prójimo (que no es de su simpatía); y creen
que Papá Dios los ha perdonado por ser feligreses que visitan
la casa de Johová frecuentemente, o por ser amigos del
Padre, Obispo o Monseñor. ¡Qué ironía
de la vida!
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favor contacténos
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