La
Casa de la Cultura es el patrimonio más trascendental que posee
Intipucá en la actualidad. Sin embargo, la estructura está
deteriorada, el exterior del edificio se encuentra en una condición
paupérrima. El techo se ha convertido, literalmente hablando,
en una coladera; siempre que llueve se inunda el segundo piso —el
problema ya tiene varios años—, según
expresan algunos pobladores.
Los
administradores ("Concultura") expresan que no hay recursos
ni para comprar un bote de pintura. Ahora bien, si Concultura no puede
solucionar el problema, pregunto: ¿Por qué nadie toma
carta en el asunto? ¿ Dónde están las organizaciones,
los paladines intipuqueños de Washington? o ¿Dónde
esta el consejo municipal de lujo y su alcalde del cambio?.....
Hay
que ser realista o tal vez, juez del diablo; a los pobladores de Intipucá
o a la mayoría de los salvadoreños no tienen ningún
apetito a culturizarse, ilustrarse o instruirse. Por consiguiente,
esa es la circunstancia que nadie hace nada para resolver las condiciones
misérrimos que se encuentra la Casa de la Cultura de Intipucá.
La Casa de la Cultura es un emplazamiento para enriquecerse en todos
los aspectos; fundamental en un país del tercer mundo para
buscar el desarrollo cultural o pedagógico de las nuevas generaciones
de una nación.
Este
es un ejemplo de como escriben los jóvenes que acuden a las
escuelas públicas de El Salvador: "hola
t deceo un felix cunpleanos y que cunplaz mushos mas, abrazos y vesos"
(Fuente Facebook).