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Artículo
# 10-2005.
“Historia de la Casa
de la Cultura en Intipucá”.
Partiendo
de lo más sencillo: Cultura es el conjunto de rasgos distintivos,
espirituales y materiales, intelectuales y afectivos, que caracterizan
a una sociedad o grupo social en un periodo determinado. El término
‘cultura’ engloba además modos de vida, ceremonias,
arte, invenciones, tecnología, sistemas de valores, derechos
fundamentales del ser humano, tradiciones y creencias. A través
de la cultura se expresa el hombre, toma conciencia de sí
mismo, cuestiona sus realizaciones, busca nuevos significados
y crea obras que le trascienden.
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El
filósofo escocés David Hume escribió: "la
costumbre constituye la guía fundamental de la vida humana".
Efectivamente, el conocimiento de las costumbres supone una guía
importante para comprender el alma de un país y de sus
gentes.
“Están
ustedes no frente a un trabajo administrativo rutinario, sino
ante la histórica responsabilidad de encauzar las energías
creadoras de una nación digna del mejor de los destinos”.
Con estas palabras, el ex presidente de la República, Lic.
Alfredo Cristiani, advirtió la trascendencia del Consejo
Nacional para la Cultura y el Arte, CONCULTURA, que desde el día
de su fundación, 15 de noviembre de 1991, ha debido desempeñar
una función decisiva en la promoción y el subsidio
de instituciones culturales, así como de los servicios
apropiados para que los bienes de la cultura sean accesibles a
los más amplios sectores de la población.
El Acuerdo Ejecutivo No. 55, emitido el 20 de septiembre de 1991
dio vida a CONCULTURA, cuyos objetivos son: ubicar a la cultura
como el elemento clave para el desarrollo de la nación,
como el atributo positivo acumulativo de todos los salvadoreños,
que les proporciona instrumentos y elementos para apropiarse de
los medios para alcanzar su bienestar y generar una ventaja comparativa
y competitiva, para contribuir y beneficiarse del desarrollo de
la nación, en comparación con otras naciones vecinas,
y desarrollar el potencial humano en todos los salvadoreños,
para lo cuál es indispensable fortalecer la identidad y
la memoria histórica nacional. |
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El
Salvador sufrió importantes y complejas transformaciones
en la década de los ochenta, cambios que no recibieron la
respuesta adecuada en cuanto a la preservación y enriquecimiento
de la identidad cultural. Los distintos esfuerzos gubernamentales,
llámense: Juventud y Deportes, Viceministerio de Cultura
y Comunicaciones, así como la Dirección Nacional de
Cultura, resultaron insuficientes y demasiado sensibles a los cambios
ideológicos, políticos y a la lentitud burocrática.
El cambio traído por CONCULTURA indicó el replanteamiento
del papel del Estado en lo relativo a la vida cultural: este organismo
decidió poner a las instituciones gubernamentales al servicio
de los creadores de la cultura y el arte, porque el Estado no hace
la cultura, es la nación entera, su gente concreta; por esa
razón, el sector público se entendió desde
ese momento como un interlocutor en el establecimiento de un diálogo
creador y constructivo.
El primer paso que se dio para el cumplimiento de la delicada
y trascendente misión de esta institución fue invitar
a destacadas personalidades vinculadas al medio cultural para
conformar el Consejo Técnico Consultativo. Dicho Consejo
se encargó, junto a la primera presidenta, Arq. Claudia
Allwood de Mata, del planteamiento y la formulación de
políticas culturales nacionales que luego comenzaron a
ser ejecutadas por las Direcciones generales, y éstas a
su vez, tuvieron que realizar una labor de acercamiento y de recuperación
de credibilidad en la población.
Ya en 1993 se había dado una participación decidida
de la población por lo que se desconcentraron muchos servicios.
Son ejemplos de ello: el apoyo de las comunidades hacia las Casas
de la Cultura, la empresa privada que brindó ayuda financiera
para múltiples actividades como restauración de
sitios y monumentos históricos, actividades artísticas,
edición de libros y otros. Hasta la fecha, un factor determinante
en la consecución de metas de gran impacto ha sido una
gestión diplomática exitosa, que se ha traducido
en apoyo técnico externo, donación de equipo avanzado
y la suscripción de convenios bilaterales con países
amigos.
Durante la gestión de la Arq. Claudia Allwood de Mata,
como ya se dijo, se organizó administrativa y operativamente
la institución y se echaron a andar los grandes proyectos
de los que se habló anteriormente. El Sr. Roberto Galicia,
como segundo presidente de CONCULTURA, se encargó de darle
seguimiento y concluir satisfactoriamente muchos de ellos; asimismo,
gestionó y logró la restauración de la Sala
Nacional de Exposiciones, comenzó a fomentar la participación
ciudadana a través de la transferencia de fondos y le inyectó
vida a toda la actividad artística en general.
En la actualidad, el Ing. Gustavo Herodier, ha tomado las riendas
de la institución asumiendo la responsabilidad de reorganizarla
y reorientarla, de optimizar los servicios y de emprender nuevos
proyectos de envergadura nacional.
CONCULTURA ha tenido durante los últimos nueve años
la misión de investigar, conservar, fomentar, promover
y difundir la cultura así como de valorar las artes. Su
gran reto es continuar ayudando a una nación a creer más
en sí misma; estimulando al pueblo salvadoreño para
que se adhiera con firmeza y satisfacción a los valores
que configuran su identidad nacional.
A Intipucá llegó la oportunidad de poseer una Casa
de la Cultura, a finales de 1998 y luego de gestiones y procesos
con las autoridades municipales de aquel entonces para convencerlas
de la gran importancia de tal proyecto, se procedió a dar
la noticia, empezar a pedir libros y solicitar la donación
de muebles ¡Casa por casa!
Fue así como el 22 de Febrero de 1999, se abrieron las
puertas al público en general, contando nada más
con un escritorio, dos mesas, seis sillas, dos estantes con siete
libros y un pizarrón; en un local sumamente reducido (cuatro
metros de largo y dos de ancho, aproximadamente), que actualmente
es ocupado por La Cruz Roja. Dos meses después, el 23 de
Abril, se inauguraba, oficialmente, la Primer Casa de la Cultura
en Intipucá con una donación de casi 200 libros
entregados por CONCULTURA.
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Alguien
que no podíamos dejar de mencionar en este artículo,
es el Señor Manuel Enrique Reyes Salmerón (originario
de la ciudad de La Unión), quién tuvo el sueño,
la ilusión y el suficiente valor para lanzarse en esta
aventura arriesgada por fomentar la cultura en Intipucá,
a él no le importó empezar de la nada y emprender
un camino hacia la superación intelectual de estudiantes,
maestros y campesinos de esta localidad. Manuel Enrique, fue el
primer Director de esta institución en Intipucà,
fue el primero en realizar un Festival Campirano de “Chanchonas”,
agrupaciones por las que se distingue El Salvador.
Manuel
Enrique Reyes Salmerón , se retiró de Intipucá
en Abril del 2003, para dedicarse de lleno su trabajo con la Revista
“Alborada” de la cuál es el Propietario, Gerente
y Director. Dicha revista es la editora Oficial de las fiestas
patronales de municipios como: Ciudad Barrios, San Luis de la
Reina, El Sauce, El Carmen, La Unión, Chirilagua, y muchos
colegios del Oriente salvadoreño.
He
logrado una breve conversación con Manuel Enrique Reyes
Salmerón (MERS, por sus iniciales), he aquí parte
del resultado:
F.G.
¿Qué fue lo más difícil, al comienzo,
como Director en Casa de la Cultura?
MERS:
Lo primero, un local donde ubicarla. Fueron cerca de cuatro meses
que tuvimos (junto a otras personas de Intipucá), que andar
buscándolo y suplicando el apoyo del Señor Leonidas
Caballero Claros –alcalde de ese entonces-; quién
en un principio no estaba de acuerdo con el proyecto, quizás
por diferencias políticas con algunos de mis colaboradores,
pero por fin accedió y nos asignó el primer local,
en donde iniciamos modestamente porque ni siquiera contábamos
con servicio telefónico.
F.G.
¿Quiénes fueron las piezas claves o máximos
colaboradores en los cuatro años que Usted dirigió
esta oficina?
MERS:
Mira Fernando…de hecho mucha gente colaboró aunque
sea con la donación de un libro, pero entre los que sí
estuvieron pendientes siempre de cualquier necesidad o problema
podemos mencionar al Señor Alberto Larios, Alberto Fernández,
Nerys Chávez, Vitelia Arias, Manuel Guevara, Edwin Hernández,
Julio Benítez…Hugo Salinas también es un gran
colaborador, entre otros. También la Fundación Unidos
por Intipucá se identifica con la cultura.
F.G.
¿De quién fue la idea: Cambiarse de local contiguo
al Juzgado de Paz?
Casi
todo lo que se realizó en esos cuatro años, fue
idea mía, pero siempre tenía que consultarlo con
mis colaboradores que me daban su apoyo.
F.G.
¿Con qué obstáculos o limitantes se encontraron
para promover la cultura en Intipucá?
MERS:
Creo que la mayor dificultad ha sido y sigue siendo el poco interés
por la lectura, a la gente de Intipucá no le guste leer,
no tiene ese hábito. Y la poca lectura que se da, es “obligada”;
tal es el caso de los alumnos que llegaban a leer nada más
por hacer la tarea, ganarse la calificación y salir del
compromiso.
F.G.
¿A quién le atribuye este problema y cuál
es su origen?
MERS:
El poco interés por la lectura, es el resultado de una
transculturación. Se enamoran del Dólar, no estudian
o estudian poco y emigran; aunque ahora tengo entendido que se
están preparando un poco más académicamente.
Pero por lo general, no ven un futuro provechoso en la lectura.
F.G.
¿Se siente satisfecho por el trabajo desempeñado
durante estos cuatro años?
MERS:
Sí; bibliográficamente, la casa de la cultura la
dejé en un nivel superior como si tuviera 25 años
de fundada; a pesar de ser una oficina nueva, conseguimos muchas
donaciones de otras Instituciones, incluso de la unión
Europea. Hicimos muchas gestiones para obtener más recursos.
Administrativamente, creo que estuvimos mejor que otros municipios.
F.G.
¿Le gustaría regresar a Intipucá para Dirigir
nuevamente esta Biblioteca, o Casa de la Cultura?
MERS:
Me gustó siempre el trabajo, me costó dejarlo porque
comenzamos de cero, de la nada. Hoy tengo mi propio trabajo, no
tengo interés en volver. Fue una escuela: aprendí
mucho con la gente y con el trabajo; por eso no descarto la posibilidad
de volver a trabajar en CONCULTURA en un futuro, pero por el momento,
no.
F.G.
Tengo entendido que Usted siempre tiene comunicación con
gente de Intipucá, ya sabe de la construcción del
nuevo edificio para casa de la cultura, además conoce a
la Señorita Sulvey Yamileth Arias Bonilla, la que actualmente
funciona como Directora; por consiguiente, ¿Cuál
es su opinión?
MERS:
De la Directora sólo conozco su nombre, no sé cuál
ha sido su gestión por eso no puedo comentar hasta el momento.
Sí estoy informado de una Nueva Casa de la Cultura, un
edificio muy bonito, súper local. Conozco muchas casas
de la cultura en todo el país y no hay ninguna que se compare
a la de Intipucá; pero se necesitará de varios empleados
en este edificio, para un lugar tan grande se requiere de más
personal.
Fomentar
la cultura en Intipucá no sólo depende de CONCULTURA;
sino que también del Complejo Educativo, Alcaldía,
de organizaciones e instituciones vecinas, en fin…de toda
la población. La Directora se podrá “matar”
trabajando, pero si la gente no responde, lo que tendremos será
una “Casona de la culturita”. |
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“En
todo el país, no hay ninguna que se le compare…”
Efectivamente, hoy por hoy, los intipuqueños tenemos
otro motivo de sentirnos orgullosos. En este lugar libros de
todo autor-escritor, de todo nivel educativo, enciclopedias
completas y todo lo que a bibliografía nos podemos imaginar;
y no sólo libros, cuenta con dos mesas para jugar Ping
Pong, Juegos de Ajedrez, Equipo de Sonido, Sistema Computarizado
y sus accesorios, Reliquias Artesanales, y mucho más.
En casa de la cultura, no sólo se trabaja desde un escritorio,
sino que también se realizan otras actividades de tipo
social para lo cual tienen que generar fondos a través
de actividades. Para realizar lo anterior, se cuenta con un
“Comité de Apoyo” y un “Comité
Amigos de la Biblioteca”
Todo
está a la disposición del público, basta
con acercarse y comprobarlo. Además en este lugar pida
información a cerca de concursos de Cuentos, Poesías,
Danza, Monólogo Humorístico, Chiste, Comida Típica,
y tantas cosas que fomentan la cultura salvadoreña.
¿No
le parece que es justo hacer el verdadero uso de algo tan valioso
y que tanto ha costado para tenerlo así de atractivo?

Si
posée alguna sugerencia, por favor dejenos saber.
fernandogranados@intipucacity.com
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