| Manos
a la obra dijo, no hay donde fracasar, no hay miedo, y sin miedo
siempre se triunfa. El camino largo siempre comienza en un primer
paso, y luego llego la oportunidad de laborar en un restaurante
de comida rapida, y después vino la obtención de
la experiencia en la rama de la culinaria, doce años laborando
para Radison Barcelo, donde aprendió de todo, la acumulación
de esos años fueron base vital para que hoy en día
enfrente día a día, la labor de supervisar, y mantener
corriendo un negocio. En el hotel llego a cumplir la labor de
asistente de manager. La vida sigue su curso, y alguien dijo:
En la vida nos encontramos a seres, que por un espacio de tiempo
ocupan un lugar en ella, luego desaparecen y nos dejan algunos
recuerdos en algunos casos, y en otros absoluta mente nada. hace
mas o menos 2 años la vida jugo de nuevo su papel de sorpresa
y me encontré a Maristela,
solo que esta vez las cosas ya habia cambiado bastante. Era toda
una mujer, con su propio negocio, y Yo llegaba en mis funciones
de publicidad. La conversación por mas esta decirlo fue
amena.
De esa manera comenzó la publicidad de Restaurante El Sombrerito,
a hacer su aparición en el periódico. Lo único
que se mantenía era sonrisa sincera, y la confianza de
habernos conocido una década atrás. Alta, recibiendo
de su madre ese dón. Decidida y guerrera. Objetivo lograr
sus sueños. Era el primer año de labores del restaurante,
el cual abrió en un mes de febrero del 99, el cual por
supuesto fue duro, pero como ella misma manifiesta el apoyo de
Modesto fue crucial, para sobrevivir. Hay momentos en la vida
que no podemos solos, pero Dios coloca a alguien a nuestro lado
para no perder la fe. Ya que sin fe, se puede perder un juego
cuando ya casi esta ganado.
El segundo año la nave del negocio comenzó a nivelarse,
y el tercer año fue mejor, esto me lo dice con una sonrisa
de satisfacción. Hasta en el momento de escoger el nombre
del negocio, estuvo presente Modesto, ya que se necesitaba registrarlo,
y le hizo un llamado telefónico, para saber cual era. Mi
pregunta fue inmediato, ¿ por que el nombre de El Sombrerito
? la sonrisa casi llegando a la carcajada fue el preámbulo
de la respuesta. Mira me dijo, no se por que, fíjate me
encantan los sombreros ya que en el invierno siempre uso sombrero,
me siento cómoda y me protege del frío, entonces
pensé en ello y le dije a Modesto que el nombre seria EL
SOMBRERITO. En plena conversación estábamos cuando
llego un grupo de personas al lugar a disfrutar de la comida mexicana
y Salvadoreña, el saludo por su puesto, ya que los conoce,
por que el restaurante es un restaurante familiar.
Hoy son cinco las personas que laboran en él, pero en los
inicios era ella sola, luego llego Rocío Contreras y de
allí en adelante las cosas comenzaron a ir mejor. Cuando
hablamos de Gloria su madre, me dice con orgullo, es mi madre,
mi amiga, mi confidente. En cuanto a salir adelante todo se lo
debo al Rey de Reyes, que es su manera de dirigirse a Dios. También
un poquito de suerte. Nos dice que se siente satisfecha con lo
que ha logrado, ya que le permite brindarle tiempo a su familia,
y a sus hijas, las cuales también cuentan también
con la atención de su madre y de Modesto que también
tiene que atender su propia empresa Alvarez Construction. No pierde
Ana su gusto por el baile, y su pasión por cantar, que
es una de las cosa que le hubiese gustado ser en la vida, cantante.
Lee de vez en cuando, le encanta la historia. Es amante de la
amistad.
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A
El Salvador se refiere con mucho orgullo, como algo inexplicable
de decir. Mira me dice podemos cambiar nuestra nacionalidad pero
el lugar donde nacimos lo llevamos siempre en el alma. Por su
puesto que en una pagina no se puede estampar todo, pero he logrado
revivir momentos con Ana quien no dudo cualquier empresa que se
proponga, siempre triunfará. A Gloria un saludo a través
de estas líneas, felicitándola por el triunfo de
su hija a quella cipota que conocimos en el 82 y que hoy se levanta
contenta de haber logrado lo que un día se propuso.
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